El Madrid busca cura en la Supercopa

El Madrid busca cura en la Supercopa

EFERueda de prensa del Real Madrid

Las crisis del Real Madrid suelen durar lo que un constipado. Es decir, sin necesidad de recurrir a los antibióticos. Con cuatro estornudos a tiempo recupera la buena cara. Estamos en vísperas de la disputa de la Supercopa de España, es decir, la que se juega en Arabia Saudí, por razones tan convincentes como los millones de petrodólares que llegan desde allí, y da la impresión de que al madridismo le preocupan más las deficiencias defensivas que el deseo de reivindicarse ante el Valencia, que no es enemigo para sufrir. Sin argumentos convincentes que puedan dedicarse a este encuentro, salvo que sus entrenadores, Ancelotti y Gatusso se las tuvieron tiesas en Italia, parece que lo que interesa estos días son los movimientos del mercado. Y, curiosamente, donde menos rumores hay es en el Bernabéu. Suele ocurrir que mientras proliferan las salvas en diversos lugares, en la Casa Blanca hay silencio porque lo que tenga que suceder, ya sucederá. O sea, sin dar tres cuartos al pregonero como suelen hacer en otros lares.

La Supercopa va ser, si el Madrid cumple con sus propósitos, el ungüento amarillo para curar la derrota en La Cerámica. El primer adversario, el Valencia, no está para grandes eventos. Gatusso lleva pidiendo un centrocampista, como mínimo y da la impresión de que le tomarán el pelo como a todos sus antecesores. La familia Lim no se sabe a qué aspira con el club valenciano, Es perro del hortelano. Ni siquiera se aviene a estudiar ofertas para vender. Con Lim, el Valencia corre el riesgo de desaparecer. No es exageración.

Posdata. Joao Félix se ha ido a crecer a Inglaterra. El Atlético quiere un delantero centro y hay nombres como Menphis Depay y Borja Iglesias. La cesión de Joao deja once millones por la ella y el ahorro de parte del salario. No es mala operación. ¿Volverá si Simeone continúa al frente de la plantilla? Marcelino García Toral y Luis Enrique están si equipo. Más salvas.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.