El ‘Descrédito Suizo’ y los paraísos fiscales 

Credit Suisse

EFELas acciones de Credit Suisse alcanzan mínimos históricos

El hundimiento, que parece imparable, de Credit Suisse vuelve a poner en apuros a las entidades bancarias europeas a las que el BCE ha pedido que declaren su ‘exposición’ con el banco Suizo, en pos de una aclaración de los posibles riesgos en los Bancos de la UE.

La crisis del Credit Suisse se ha disparado como un efecto contagio de la estrepitosa caída del banco americano Silicon Valley Bank y por sus malos resultados en 2022: (pérdidas de 7.400 millones) y fuga de depósitos (de más de 120.000 millones). Y está claro que afecta a la reputación de los bancos de Suiza.

Algunos de los cuales figuraban como los más sólidos del Planeta, y muy rentables. Y, entre otras cosas, por su condición especial de ‘Paraíso Fiscal’ y la opacidad de muchos de sus depósitos.

Una ‘oscuridad’ que se ha ido corrigiendo en Suiza en los últimos años pero que sigue muy lejos de la plena transparencia. Convirtiendo a varias de las entidades financieras de Suiza en lugares propicios para la evasión fiscal, para ocultar enormes fortunas de sátrapas y de los grandes delincuentes de todo el mundo.

Lo que también ocurre con otros paraísos fiscales del ámbito occidental que la Unión Europea (y los Estados Unidos) deberían de excluir y bloquear para impedir cualquier trasvase de fondos con la banca transparente y limpia de USA y de la UE.

Una cuestión pendiente a la que las naciones democráticas de Occidente deberían ponerle un punto y final. Y lo mismo habría que hacer con todos los ‘paraísos societarios’ o las ‘sociedades pantalla’ y opacas como las que proliferan por millones en Panamá.

Y ojalá que la crisis del Credit Suisse pueda impulsar este necesario final de los paraísos bancarios y societarios que existen en el mundo porque, entre otras cosas y además de ser un negocio redondo, también les conviene a poderosos gobiernos occidentales para movilizar sus ‘fondos de reptiles’ y ciertas oscuras operaciones políticas de todo orden, en un entorno del que se benefician los políticos corruptos, las dictaduras y los traficantes de drogas y armas.

Mientras tanto las Bolsas europeas están siendo castigadas por la crisis del Credit Suisse que esperemos que no tenga efectos de contagio en España, donde la gran banca -a la que el Gobierno de Sánchez fustiga- está dotada, desde la crisis financiera internacional de 2028, de altas cotas de garantías, buena gestión y reservas.

Pero como se ve en la Bolsa -y cuidado con el Banco Sabadell- con algunas turbulencias en las cotizaciones de los grandes bancos, que esperemos que recuperen pronto su verdadero valor y estabilidad. Bastante tenemos ya con la guerra de Ucrania y la crisis energética como para que ahora entremos en un nuevo periodo de inestabilidad financiera internacional.

Sobre el autor de esta publicación

Pablo Sebastián

Pablo Sebastián, actual Editor y fundador del diario digital Republica.com, ha sido el primer periodista en fundar un diario exclusivamente digital de habla hispana en España y America, al iniciar esta su etapa profesional y digital en el año 1997 con EstrellaDigital.es, hace ya 25 años.

Pablo Sebastián, nacido en Córdoba en 1947, es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y desarrolló una amplia carrera profesional en la que trabajó en todos los diarios impresos de la Transición: ABC, Diario 16, El Pais, El Mundo y El Independiente que fundó y dirigió.

Asimismo fue delegado del Periódico de Cataluña en Madrid, director de Interviú, subdirector de Tiempo, y corresponsal de EFE, ABC y Cambio 16 en Bruselas. Y más adelante corresponsal de TVE en Paris, después de haber dirigido uno de los telediarios (TD3) de la primera cadena de TVE y haber colaborado en radio con RNE, COPE y Onda Cero.

Pablo Sebastián fue vicepresidente de la APE, Asociación de Periodistas Europeos, y luego secretario general y fundador de la AEPI, Asociación de Periodistas y Escritores Independientes. Tiene en su haber el ‘Premio del Periodismo Europeo, el Premio del Movimiento Europeo, el Premio Luca de Tena, así como el Premio a la Libertad de Expresión. Durante la Transición y en la oposición al franquismo fue representante, durante su estancia en Bruselas, de la Junta Democrática de España ante la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.