La sexualidad de los niños, niñas y niñes

Sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados

EFEIrene Montero en el Congreso

Al mejor secretario se le escapa un borrón, y a cualquier persona un lapsus, diciendo lo que no quería decir. Este segundo riesgo, tanto mayor cuanto más se habla, es el que ha corrido la ministra Irene Montero al exponer públicamente sus ideas sobre la educación sexual de niños, niñas y niñes, y poner el acento en el consentimiento como piedra angular de las correspondientes relaciones.

Lo primero para opinar sobre lo dicho es conocerlo con la mayor precisión posible, ya que quienes se escandalizan por el revuelo suscitado justifican las palabras de la ministra apelando al contexto. Pero algunos de nuestros medios de comunicación recogen, entrecomilladas, las palabras de la ministra, que son en sí mismas perfectamente comprensibles, sin necesidad de acudir al resto de la entrevista:

“Los niños, las niñas, les niñes de este país tienen derecho a conocer su propio cuerpo, a saber que ningún adulto puede tocar su cuerpo si ellos no quieren. Y que eso es una forma de violencia. Tienen derecho a conocer que pueden amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, basadas, eso sí, en el consentimiento”.

Si la transcripción fuera incorrecta, lo conveniente sería deshacer el equívoco con alguna aclaración o corrección, pero al parecer no se ha hecho así. Y la cita, tomada literalmente, no es de recibo, en particular ese derecho de los niños, las niñas y les niñes “a conocer que pueden amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, basadas, eso sí, en el consentimiento”. Si se está pensando en el consentimiento cuando los niños, niñas y niñes sean mayores, las enseñanzas podrían retrasarse algún tiempo, ya que en estos delitos el consentimiento es irrelevante hasta los dieciséis años.

Esta benévola interpretación de las palabras de la ministra quizá debiera terminar aquí. La cuestión se complicaría acudiendo a otro contexto más amplio y preocupante, el de otros personalísimos mensajes de igual procedencia. Entonces habría que recordar, además del indeterminado concepto de los niñes, el cambio de género o sexo a voluntad del peticionario (o peticionaria, incluidos los jóvenes y jóvenas mayores de dieciséis años), así como otras iniciativas punteras en la Unión Europea y en el mundo mundial.

Sobre el autor de esta publicación

José Luis Manzanares

Nació en 1930. Obtuvo Premio Extraordinario en la Licenciatura de Derecho por la Universidad de Valladolid (1952) y en el Doctorado por la Universidad de Zaragoza (1975).

Ingresó en la Carrera Judicial en 1954 y se jubiló como Magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo el año 2000. Es también Abogado del Estado (jubilado) y Profesor Titular de Derecho Penal (jubilado). Fue Vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial entre los años 1990 y 1996. Desde 1997 es Consejero Permanente de Estado.

Amplió estudios en la Universidad Libre de Berlín Occidental y en el Instituto Max Planck de Friburgo.

Ha pronunciado numerosas conferencias en España, Colombia, Cuba, Alemania e Italia.

Ha publicado más de un centenar de trabajos jurídicos, amén de nueve libros, entre ellos dos Comentarios a los Códigos Penales españoles de 1973 y 1995, habiendo participado en otros diez de carácter colectivo. También ha traducido algunos textos jurídicos del alemán, entre los que destaca la última edición (la 4ª) del Lehrbuch des Strafrechts (Parte General) del Profesor Jescheck. Ha llevado durante años la Sección jurisprudencial del Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales. La misma labor desarrolló en la Revista “Actualidad Penal”, de la que fue Director durante algunos años, desde su primer número hasta su cierre el año 2003. Es también autor de unos comentarios en 2 Tomos al vigente Código Penal tras su reforma por la Ley Orgánica 5/2010, editados por Comares, Granada. Su último libro, publicado el año 2012 por la editorial La Ley, de Madrid, se ocupa de “La responsabilidad patrimonial por el funcionamiento de la Administración de Justicia”.

Ha colaborado en algunos periódicos nacionales, como ABC, Diario 16, La Razón, El Mundo, El País, La Gaceta de los Negocios, La Clave, Epoca y Expansión, y semanalmente, durante muchos años en Estrella Digital. También en la revista alemana “Juristenzeitung” y otras especializadas de México y Argentina.