El año de las revelaciones

Bellingham, el pasado lunes tras recoger el premio Kopa al mejor joven del año.

EFEBellingham, el pasado lunes tras recoger el premio Kopa al mejor joven del año.

La temporada actual, probablemente, podrá ser definida como la de las revelaciones. Las hay desde el punto de vista de los equipos, como es el caso del Girona y más aún, en las individualidades. El equipo catalán, que a comienzos de temporada puede estar entre los catalogados para defender su puesto en Primera, y sin más aspiraciones, ocurre que está plantando cara a los máximos aspirantes y en este caso, por supuesto, con el Real Madrid y el Barcelona. El lugar que ocupa en la tabla, cuando ya se ha disputado un número significativo de partidos los resultados que obtiene y la firmeza con que se enfrenta a equipos teóricamente superiores, le concede algo más que la catalogación de revelación. Pelearse con el Madrid en el liderato podría considerarse una impertinencia, pero comienza a estar más allá de lo que en ocasiones se considera situación circunstancial,

Junto al Girona en el plano de las revelaciones debe figurar el Valencia porque su historial ya no pesa lo que en otros tiempos. El año pasado se salvó del descenso en los suspiros finales y bajo el mandato del tal Peter Lim, a lo más que se podría aspirar es a mantenerse en Primera y si ello, se consigue antes que en la campaña precedente, miel sobre hojuelas.

El milagro del Valencia está en la cantidad de jovenzuelos que ha puesto a jugar Pipo Baraja. Hay chavales que no llegan a la veintena y salvo algún verano como Gabriel Paulista y Gayá, el resto con las revelaciones de Javi Guerra, Mosquera, Yarek, Fran Pérez, Hugo González, Diego López, Pablo Gozálbez, y compañía el equipo está respondiendo muy por encima de lo que cabía aguardar. Incluso los de apellido foráneo han nacido en la Comunidad y se han hecho jugadores en Paterna.

El campo de las revelaciones se extiende al granadinista Bryan, al otro Bryan, el de la Real, y las constataciones de futbolistas en ascenso como Nico Williams y los barcelonistas Balde, Nico González, Fermín, Yamine Yamal y Guiu, ademá del cediodo Ansu Fati, entre otros aspirantes al estrellato. Xavi y Pipo Baraja han llenado sus equipos con la cantera.

En el Madrid, desde hace unos años, es infrecuente el éxito de los futbolistas de la casa, antes “La Fábrica”. La campaña pasada debutó un delantero centro con buena pinta, Álvaro y de él no se ha vuelto a saber. En el Bernabéu no preocupa la aportación canterana y en ciertos momentos se presume de que ha salido de ella buen puñado de jugadores en clubes de Primera y Segunda. Bellingham no es una revelación, pero está dentro del panorama de los jugadores a seguir. Éste también es joven y tiene luz propia. En Atlético, Simeone nunca ha sido muy partidario de dar oportunidades. Pero este año alinea a Riquelme y Barrios.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.