Dembelé, bonito y bueno

Dembelé, bonito y bueno

EFEDembele celebra el gol ante la Real Sociedad

El Barcelona se clasificó para las semifinales gracias a la inspiración de Dembelé, que además de crear los mejores momentos del juego, marcó el gol que valió el pase. El Barça ganó contra un conjunto, que jugó más de medio partido con solo diez jugadores. La expulsión de Brais Méndez no impidió que los realistas mantuvieran el espíritu de lucha y se hicieran la ilusión de que con uno menos podían aspirar a todo. Ni siquiera tras el tanto de Dembelé se dieron por vencidos. Venció el Barça, pero sin  superioridad manifiesta. Gozó de los momentos de Dembelé en el ataque que fue el futbolista del encuentro. Una vez más, además de bonito fue bueno.

El actual sistema de Copa proporciona posibilidades a los más débiles ante los más grandes. En los cuartos de final ya no hay más ventaja que la de jugar en casa el partido eliminatorio. Si te ocurre como a la Real, pletórica en Liga, que el adversario es el Barcelona y en el Camp Nou las dificultades crecen considerablemente. La Real llegó al partido con el ánimo bien dispuesto. Durante diez minutos le disputó el balón al Barça y la incógnita se habría mantenido porque llegada la media hora Kubo estrelló un balón en el larguero. Mas luego sucedió la realmente estúpido. La Real se quedó con diez porque Brais Méndez jugó con la cabeza dispersa y se dedicó a cometer faltas. En la penúltima, Gil Manzano le advirtió de que era la última. Pocos minutos después le entró de manera brutal a Busquets y al árbitro, que había sacado la amarilla, le avisaron del VAR de que debía ver la jugada. Efectivamente, la entrada era de expulsión y con ello la Real, valiente y esperanzada, no se rindió hasta que en la segunda parte ocurrió lo natural cuando estás en inferioridad numérica.

A la Real el encuentro se le puso difícil desde el momento en que no pudo alinear a Silva y Mikel Merino, los dos hombres que dan sentido a su juego desde el centro del campo. Con ambas ausencias el Barça de Pedri, Gavi y Busquets cobró ventaja. Cuando además perdió a Brais Méndez la diferencia creció y ya fue más complicado plantar cara y crear oportunidades para ganar el partido.

A los realistas les crearon momentos de angustia en su área principalmente por la inspiración de Dembelé y las carreras eléctricas de Balde. Xavi que no se fiaba, alineó a Ter Stegen. No creyó en la costumbre de tener porteros para la Copa. El alemán en varias ocasiones demostró razones por las que hay que confiar en él. Sacó la pelota con precisión hacia el compañero menor colocado. Hay momentos en que parece el centrocampista que poner a jugar al conjunto.

Los barcelonistas volvieron a mostrar inoperancia cuando el adversario sabe cerrarse adecuadamente. A pesar de las bandas, en las que halló las mejores incursiones no encontró el momento idóneo para el disparo a gol. Gavi mandó uno al larguero, como había hecho anteriormente Kubo por parte realista.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.