Contra Inditex y Mercadona, ¿se ganan votos?

Contra Inditex y Mercadona, ¿se ganan votos?

EFEJuan Roig, presidente de Mercadona.

Elegir enemigo forma parte de las estrategias simples para ganar votos, aunque no garantiza éxito porque hay que acertar en la elección. Enemigos tradicionales para la izquierda ha sido Estados Unidos, el imperialismo, las multinacionales, el neocolonialismo, el neoliberalismo, el neocapitalismo, el fascismo… en muchas ocasiones palabras que se utilizan al tuntún, más como insulto o interjección que como concepto. Por la derecha tampoco faltan interjecciones semejantes. La retórica de Podemos, de sus dirigentes, ha sido pródiga en este tipo de estrategia. Por ejemplo, el calificativo de “la casta” para descalificar a la política; muy semejante a los ultras norteamericanos de la derecha con la palabra “ciénaga” para descalificar la política federal de Washington.

Semejante lógica conduce a concretar los enemigos, preferentemente grandes ya que hay veces en la que la medida de uno mismo se aprecia por el tamaño de amigos o de adversarios. Pedro Sánchez ha utilizado esa lógica para caracterizar su izquierdismo criticando a lo que llaman IBEX o a los bancos, las eléctricas y otras especies semejantes. Pablo Iglesias es el más activo militante en esa lógica, que concreta contra los medios informativos en general, y algunos periodistas en concreto que le resultan antipáticos, poco dóciles o útiles para su pretensión de notoriedad.

Grandes empresas muy notorias por su éxito aparecen como objetivos útiles para ese modelo. Desde Podemos no pierden oportunidad de situar algunas de esas empresas entre los “enemigos del pueblo”, concretamente empresa familiares conocidas, líderes en sus mercados, como son Inditex (Amancio Ortega) y Mercadona (Juan Roig). El último caso es el de la ministra Ione Belarra, jefe nominal de Podemos, que califica a Mercadona-Juan Roig de “capitalismo despiadado” porque según advierte ha incrementado sus beneficios con la inflación.

No hay datos disponibles sobre ese aumento de beneficios salvo que la ministra disponga de ellos, en cuyo caso convendría conocer los detalles. Arremeter contra empresas de la trayectoria e influencia de Inditex y Mercadona requiere motivos, argumentos sólidos ya que representan mucho en el entramado empresarial y social. Deben imaginar que atacando a esas empresas se ganan votos. No se puede entender otra cosa. La cuestión es que no está acreditado que así sea, entre otras razones porque los críticos más autorizados son los clientes que pueden votar cada minuto con los pies, es decir yendo a otro comercio ya que es obvio que existen alternativas en ambos casos. No parece que ese sea el caso. Los datos de Inditex y de Mercadona desde sus comienzos hace medio siglo son de creciente constante y de notable capacidad para superar crisis y recesiones.

Otra cuestión es la creencia de que contra los grandes y exitosos haya algo por ganar. No está demostrado, aunque se consiga ruido y espacio en los medios.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.