¿Alto el fuego en Ucrania?

¿Alto el fuego en Ucrania?

EUROPA PRESSZelenski dice que Ucrania "sobrevivirá" hasta celebrar "el día de la Victoria" en un Kiev "en paz"

La guerra de Ucrania ha llegado a un punto en el que debemos preguntarnos si convendría explorar todas las vías posibles para alcanzar un alto el fuego. Una ojeada al mapa permite constatar una situación de tablas, al menos transitoria, en una complicada partida de ajedrez que no ha respondido a las expectativas de Moscú, pero nada indica que la posición de Kiev para una negociación con Rusia mejore después del invierno.

Los ataques rusos contra las infraestructuras ucranianas para el suministro de agua, energía eléctrica y calefacción, así como contra las comunicaciones, continuarán cuando Moscú lo estime oportuno. Los medios defensivos suministrados por Occidente han de utilizarse con cuidado para no traspasar las líneas rojas que nos separan de una Tercera y Última Guerra Mundial. Así, por ejemplo, respetando la soberanía rusa en todo su territorio antes de la anexión de Crimea. Ucrania puede defenderse, pero sólo hasta cierto punto y respetando determinadas condiciones.

No creo que los sufrimientos del pueblo ucraniano- y pienso sobre todo en los de la retaguardia - lleven a una mejor posición para negociar con los invasores. Las ciudades de Moscú, San Petersburgo y Vladivostok no echarán en falta la normalidad como las de Kiev u Odesa. Apostar por la plena retirada o rendición de Rusia no tiene sentido. Y los cambios en el Kremlin pueden ir a peor. Hay dirigentes políticos que quisieran ir más lejos tanto en el uso de armas atómicas convencionales como en la anexión de territorio ucraniano. Este podría ser el momento adecuado para un alto el fuego que repercutiría de inmediato en las condiciones de vida de la población ucraniana durante este invierno. Luego, con más calma, se entraría en las negociaciones para una paz definitiva. También puede ocurrir que los rusos declarasen un alto el fuego unilateral, absteniéndose de machacar a Ucrania mientras ésta suspendiera todo ataque en los territorios ocupados. Y entonces, ¿qué?.

Sobre el autor de esta publicación

José Luis Manzanares

Nació en 1930. Obtuvo Premio Extraordinario en la Licenciatura de Derecho por la Universidad de Valladolid (1952) y en el Doctorado por la Universidad de Zaragoza (1975).

Ingresó en la Carrera Judicial en 1954 y se jubiló como Magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo el año 2000. Es también Abogado del Estado (jubilado) y Profesor Titular de Derecho Penal (jubilado). Fue Vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial entre los años 1990 y 1996. Desde 1997 es Consejero Permanente de Estado.

Amplió estudios en la Universidad Libre de Berlín Occidental y en el Instituto Max Planck de Friburgo.

Ha pronunciado numerosas conferencias en España, Colombia, Cuba, Alemania e Italia.

Ha publicado más de un centenar de trabajos jurídicos, amén de nueve libros, entre ellos dos Comentarios a los Códigos Penales españoles de 1973 y 1995, habiendo participado en otros diez de carácter colectivo. También ha traducido algunos textos jurídicos del alemán, entre los que destaca la última edición (la 4ª) del Lehrbuch des Strafrechts (Parte General) del Profesor Jescheck. Ha llevado durante años la Sección jurisprudencial del Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales. La misma labor desarrolló en la Revista “Actualidad Penal”, de la que fue Director durante algunos años, desde su primer número hasta su cierre el año 2003. Es también autor de unos comentarios en 2 Tomos al vigente Código Penal tras su reforma por la Ley Orgánica 5/2010, editados por Comares, Granada. Su último libro, publicado el año 2012 por la editorial La Ley, de Madrid, se ocupa de “La responsabilidad patrimonial por el funcionamiento de la Administración de Justicia”.

Ha colaborado en algunos periódicos nacionales, como ABC, Diario 16, La Razón, El Mundo, El País, La Gaceta de los Negocios, La Clave, Epoca y Expansión, y semanalmente, durante muchos años en Estrella Digital. También en la revista alemana “Juristenzeitung” y otras especializadas de México y Argentina.