Feijóo desaparecido y Mar Sánchez en el alero

Mar Sánchez

Mar Sánchez

La nueva responsable de la comunicación del PP, que Feijóo se trajo de Galicia, se llama Mar Sánchez y a ella nos vamos a dirigir porque su labor sin duda es importante; aunque puede y mucho mejorar, visto el enfado general de los medios conservadores afines al PP con la ausencia de Feijóo y de su equipo directivo ante los graves acontecimientos que se suceden en España.

Ausencia en la que algo o mucho tiene que ver la política o no política de comunicación del PP. Sobre todo ahora que el Gobierno está roto, los tribunales tienen la obligación, al menos parcial, de liberar o bajar las condenas de los violadores y abusadores sexuales, la ministra I. Montero está a palos con las ministras P. Alegría y M. J. Montero, Iglesias insulta a Yolanda, los golpistas de ERC exigen la reforma de la sedición y de la malversación y cuando la economía va rumbo a la recesión.

Pero ella, Mar Sánchez, se lo toma con calma mientras el líder máximo del PP Alberto Núñez Feijóo está desaparecido de la escena cual Fantasma de la Ópera porque dicen sus estrategas que ‘hay que preservarlo’ mucho y no exponerlo para evitar que se desgaste; un traspiés y un posible revolcón.

En su lugar van apareciendo, tarde y mal y con una espantosa estética, los vicesecretarios del PP. Con González Pons mirando al tendido con cara de estupor en vídeos de primer plano y fotomatón y haciendo juegos tontos de palabras sobre lo del ‘sí es sí’. O de vez en cuando, y un tanto tenso, el tal Bendodo o Rollán, el suplente de Almeida que calienta en la banda por lo que pueda pasar.

Cuca Gamarra frunce el ceño con caras de pocos amigos y a buen seguro que le vendría muy bien alguna sonrisa y algo de ironía en lugar de rol de ‘sota de bastos’, porque la ironía bien utilizada puede ser, políticamente hablando, mucho más letal.

Pero sobre todo a Mar le vendría muy bien un ‘calendario’ político del PP para ocupar los días y espacios informativos con iniciativa propia y no a remolque de la actualidad. O de la ruidosa máquina mediática del Gobierno que se lleva todo el protagonismo e impone su ley en lo bueno y lo malo culpando de sus errores a los demás. Como lo acaba de hacer I. Montero llamando ‘machistas’ a los jueces.

Y sorprende que el PP no denuncie las trifulcas entre Iglesias y Yolanda, llamando zafio machista al jefe de Podemos y pidiendo a Díaz que dimita por dignidad al haber perdido la confianza de UP. Como en el PP no les tocan un pelo a los ministros Bolaños y Rodríguez que son dos mentirosos compulsivos que insultan al PP desde el Gobierno y la sala de prensa del Consejo de Ministros.

Y qué decir de las peleas entre ministras de Igualdad y Hacienda por la Ley del ‘sí es si’, o de la rebelión de Carmen Calvo por la Ley Trans, etcétera. Una lista inagotable de desencuentros en el flanco izquierdo de la política en la que los portavoces del PP no entran y nadie sabe el por qué.

Mientras desde ese mismo flanco zurdo, el propio presidente, sus ministros y dirigentes del PSOE y UP se ponen las botas con los desencuentros entre Ayuso y Feijóo.

Y ¿qué les vamos a contar del cinismo calculado y pactado con Sánchez de García Page, Vara y Lambán? Tres listos que solo dan ‘pellizcos de monja’ a Sánchez y sus aliados para no perder votantes en sus territorios, mientras en Génova, 13 hay algunos pardillos, angelitos, que todavía creen que estos tres listos el día menos pensado se van a pasar ¡por España! al PP.

Y, al pan, pan, y al vino vino, porque aquí en Madrid, hay que llamar a las cosas por su verdadero nombre. Es decir, el ataque frontal a la Justicia desde el Gobierno, la reforma de los delitos de Sedición y Malversación, lo de ocupar las instituciones (RTVE, CNI, CIS, etc) forman parte, en la práctica, de un ‘golpe blando’ de Sánchez para seguir en el poder. Y quienes así lo fomentan desde el PSOE, ERC y UP son ‘cómplices’ de estas oscuras artes que tienen sus orígenes en el golpe catalán, y que Sánchez justifica en aras de la convivencia y la concordia.

Vamos a ver, Feijóo, si todo es muy sencillo y de sentido común. Porque en realidad solo hay que marcar un calendario, unas pautas, unos modelos de discurso y una ‘estética’ en la comunicación, y estar ‘al loro’. Y el líder no puede aparecer en público sin llevar entre los dientes un cuchillo o un titular.

Por ejemplo, el día del mensaje de Feijóo ‘a la nación’, tras el anuncio de la reforma de los delitos de sedición y malversación, lo único que quedó claro de su larga y ‘didáctica’ alocución, que nos dejó sin frío ni calor, fue decir que si el PP gana las elecciones él revertirá esas reformas. ¡Faltaría más!

Y de todo lo demás no quedó nada. Como de sus debates en el Senado y sin tiempo suficiente -una trampa para elefantes- en los que Feijóo entró y salió sin un titular. Un presidente del PP, con larga experiencia en Galicia, debería saber que en la arena política de Madrid ‘no hay tiempo para nada y menos para circunloquios ni para dar explicaciones, sino para dar ¡órdenes!’. Y todo lo demás sin ganas de divagar.

Recuerden lo que Iglesias le dijo a Errejón: ‘Así no, Íñigo’. Pues eso, así no Feijóo y mucho cuidado con las ocurrencias y los ocurrentes que pueden ser muy peligrosos. Y preguntamos, ¿hay alguien en Génova 13, que le pudiera escribir a Feijóo un discurso de Estado sobre la grave situación española? Recuérdese al menos el buen discurso de Casado en el Congreso durante la moción de censura de Vox.

Otro asunto. ¿Cuál es el lema actual del proyecto nacional del PP de Feijóo? No lo conocemos. Por lo menos se podrían tirar un farol para decir algo así como: ‘El problema de España es Sánchez, la solución Feijóo’. Lo que, a lo mejor, puede ser mucho decir porque Feijóo está desaparecido. Y ello por más que existe una vieja máxima que dice: ‘Conviene hablar bien de uno mismo, porque luego la gente se olvida y no recuerda dónde lo escuchó’.

Además, en esto de la comunicación ‘todo es bueno para el convento’ y hasta las cosas y detalles más pequeños cuentan. Por ejemplo: ¿Qué ha dicho Feijóo sobre la Selección Española de Fútbol que participa en el Mundial de Qatar, nada? Pues muy mal, porque era otra buena ocasión.

En fin, Mar Sánchez, esto no te lo tomes a mal, a fin de cuentas solo es una ‘crítica constructiva’. O lo que en teoría política se llama ‘asesoramiento al poder’. Y conste que no tratamos de ayudar al PP. Primero porque no se dejan y después porque lo urgente para este país es que Pedro Sánchez Frankenstein salga lo antes posible del poder.

Sobre el autor de esta publicación

Marcello

Un Jack Russell de pura raza, que cursó estudios de criminología en Oxford, y se licenció "cum laude" en el master de sabuesos de Scotland Yard. En Inglaterra conoció a un bisnieto del perro de Baskerville y en Estados Unidos (donde tiene a dos primos hermanos, Uggie ganador de un Oscar con 'The Artist' y Eddie, el perro del psiquiatra Frasier Crane) trabajó a las órdenes del FBI. De regreso a España se dedicó al periodismo que es profesión mas arriesgada que la lucha contra el crimen internacional, y en esto de Internet lleva casi doce años y sin descansar