A Luis Enrique lo mató su sistema

A Luis Enrique lo mató su sistema

EFELLEGADA DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL A MADRID

Los malos resultados tumban a los entrenadores y los seleccionadores no están exentos de que también caiga sobre ellos todo el peso de la derrota. Luis Enrique había tenido buenas clasificaciones en los torneos europeos y de uno de ellos tendrá que ocuparse quien le sustituya porque ha dejado a la selección entre los cuatros aspirantes a ganar la Liga de Naciones con Croacia, Italia y Países Bajos. Para alcanzar esta fase final venció en nuestro vecino país con un gol a última hora de Morata. Pero el equipo logró su objetivo. Para ello tuvo que dejar en el camino también a Suiza y Chequia. Con el equipo nacional ha tenido la grave responsabilidad de pensar en un conjunto para el futuro y ello le ha llevado a tardes de euforia y finalmente al desastre en el Mundial. Luis Enrique se obcecó en el sistema de juego que ha quedado antiguo e ineficaz. Todas las cifras que se han manejado con motivo de la derrota en los penaltis con Marruecos demuestran que jugar como lo hizo el equipo ha sido más que un error y de ello se ha hecho responsable el seleccionador.

El desastre final no ha sido por el hecho de que faltaran en el conjunto delanteros como Borja Iglesias y Yago Aspas. Y seguramente centrales como Sergio Ramos y Albiol. Pero con ellos no habría cambiado nada de haber mantenido la fórmula que no ha sido magistral. Pensar en más delanteros cuando dejaba en el banquillo a Morata da que pensar que los aludidos no habrían servido gran cosa porque el juego no les habría favorecido.

La selección no tiene quien tire los libres directos; nadie dispara desde fuera del área; nadie filtra balones para que con ventaja rematen los delanteros; no se aprovechan los saques de esquina para que intenten rematar los hombres altos como Rodri y Laporta cuando se adelantan buscando la ocasión; no se sube suficientemente por las bandas; Ferrán Torres no es extremo; ningún equipo tira a puerta menos que el nuestro; jugar con 9 falso ya no tiene eficacia; de la media de los tres barcelonistas ya puede descansar Busquets: contra Marruecos hubo dos disparos a la meta de Bono y más de mil pases horizontales; el juego del equipo nacional fue empalagoso y aburrido y con ese manoseo de la pelota en el centro sin avanzar metros es casi imposible ganar partidos.

Quien le sustituya tendrá que pensar en una fórmula diferente. Ya se sabe que cada maestrico tiene su librico. Si Marcelino García Toral es el elegido sabemos que piensa de manera distinta, pero la juventud que ha aportado Luis Enrique no puede ser descalificada en su totalidad.

Posdata. Recuerdo para ciertos polemistas. Luis Enrique solo podía seleccionar cuatro jugadores del Madrid: Carvajal, Nacho, Lucas Vázquez y Ceballos y los dos últimos son suplentes en su club.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.