Entre el asombro que produce Roca Rey y el cariño hacia Padilla

Porque todavía tenemos una reserva de bravura en nuestros campos y porque aún hay hombres en el mundo dispuestos a jugarse la vida por el prurito que reporta una vanagloria legítimamente alcanzada –al margen de la recolecta de  otras recompensas mundanas y tangibles–, merece la pena ir a los toros, estudiar su insólito e imprevisible […]