Leandro, se va

Era Jueves Santo del año 1999, y hacía bueno. El veterano rejoneador Eladio Vegas me había invitado reiteradas veces a visitar su finquita de Rueda, donde tenía –supongo que aún tendrá—un puñado de ganado bravo de origen Salvador Domecq y quería que viera el buen juego que daban las becerras, la espléndida nómina de caballos […]