La tierra del cielo

Cielo nocturno del Monte do Gato_ Aire Limpo nas Mariñas Mandeo en Galicia

Me pregunto si los habitantes del Rural en Galicia poseen algún derecho sobre la tierra del cielo.

Si no les asistirá alguna suerte de derecho como el “derecho de vuelo” o “de superficie” para preservar de alguna manera ese espacio de aire que llamamos cielo sobre sus tierras y viviendas.

Acaban de anunciar para Galicia una “moratoria eólica” para poder tramitar con tranquilidad los 275 proyectos de parques eólicos a los que ya se les ha dado entrada.

Estuve hace unos días echando “la cuenta de la vieja” que ya soy yo, así que me perdonen estas cuentas y me corrijan por favor si me equivoco.

Por lo que he leído, parece que esos 275 expedientes de parques eólicos en tramitación suponen la instalación de 7.200 MW; a los que habrá que sumar los 4.055 MW de los parques eólicos que tramita el Gobierno central; en total: 11.255 MW quedarían pendientes de instalar.

Esto supone más de tres veces lo que hay en la actualidad instalado, ya que, en 2019, había ya 3.800 MW generados por 4.000 aerogeneradores, algunos de los cuales se ven hoy con total claridad desde el avión cuando vuelas desde Madrid a Coruña y durante veinte minutos, todo lo que dura el descenso para la aproximación a Alvedro, no se da crédito a lo que se está viendo: son uno y otro monte y otro monte y otro monte y otro monte… cuajado de aerogeneradores, líneas de alta tensión y subestaciones eléctricas.

Pero lo que más se ve, cuando les da el sol del ocaso, son los postes blancos, gigantes, allí abajo, de los aerogeneradores, postes en vez de árboles, polígonos industriales en vez de bosques, tan necesarios para la absorción de los gases de efecto invernadero como el CO2.

He hecho una regla de tres que seguro no será exacta ya que los aerogeneradores serán mucho más eficientes que los ya instalados, y además imagino que por las limitaciones que imponga Patrimonio y Medio Ambiente, además de los propios ayuntamientos, y de las Plataformas vecinales que ya han manifestado con total claridad, aquí y en Madrid, que no quieren macroeólicos, habrá muchos de ellos que, con total sensatez y respeto al Bien Común y al Patrimonio Cultural y Natural y a la Biodiversidad y a las tierras y a los pastos y a las personas del Rural, no se lleven a cabo; pero me sale una cifra realmente llamativa: faltarían por instalar 12.862 aerogeneradores.

¡Doce mil!

Aún suponiendo que fueran, por su eficiencia, ¿sólo? diez mil aerogeneradores, habría que sumar los 4.000 que ya están instalados, lo cual haría un total de: ¡Catorce mil!

Si cuatro mil llenan ya las tierras del cielo de Galicia, ¿en qué pesadilla se han propuesto sumergirnos para los próximos treinta años?

¿En qué lugar del cielo caben diez mil aerogeneradores de doscientos metros de altura cada uno, con los 4.000 que ya tenemos?

¿Qué vamos a hacer?

¿Dejar a Galicia sin tierras del cielo?

Esas tierras se hicieron para sembrar estrellas como las que salen cada noche sobre los Montes do Gato.

 

*Fotografía: Cielo nocturno del Monte do Gato visto desde Samil en Oza-Cesuras por cortesía de la Plataforma Aire Limpo nas Mariñas Mandeo de Aranga / Autor: Adrián Carro @carroadrian en Instagram