Un pájaro podría declarar incompatibles por deficientes los proyectos del PE Felga y PE Feás en Galicia

Con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y a través de la Fundación Biodiversidad, la Sociedad Española de Ornitología SEO/BirdLife, ha puesto en marcha durante 2021 el tercer censo del escribano palustre, una de las especies de aves más amenazadas en el territorio nacional.

En España, presenta dos subespecies reproductoras diferenciadas, ambas catalogadas “En Peligro de Extinción” según el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Tal y como se lee en el portal de SEO/BirdLife: “Según el último censo estatal, realizado en 2015, ambas subespecies no superan las 170 parejas, siendo la subespecie iberoccidental la que peor suerte corre con menos de 20 parejas reproductoras, tan solo presente en Galicia.”

La primera persona que describe la situación crítica del escribano palustre es Juan Carlos Atienza en su obra: “El escribano palustre en España: I Censo Nacional” (2005), habiéndolo incluido ya en 2004 como editor, con los editores Alberto Madroño y Cristina González, en el “Libro Rojo de las Aves en España”, en cuya página 379 aparece la subespecie que nos ocupa en Galicia: Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930.

Esta subespecie iberoccidental del escribano palustre está amparada en la actualidad y con vigencia indefinida dentro de una zonificación concreta de Galicia por el DECRETO 75/2013, de 10 de mayo, por el que la Xunta de Galicia aprueba el Plan de Recuperación de la subespecie iberoccidental o lusitánica del escribano palustre.

Y es en el propio Decreto donde se explican las razones de este Plan de Recuperación: “Debido al declive poblacional estimado y al reducido tamaño de la población actual, la subespecie lusitánica del escribano palustre aparece recogida en el anexo I del Decreto 88/2007 en la categoría “en peligro de extinción” (…) “La catalogación de una especie como en peligro de extinción implica la elaboración de un plan de recuperación cuyo fin es garantizar la conservación de la especie que vive en estado silvestre en el territorio de la Comunidad Autónoma, de sus hábitats y establecer medidas adecuadas que permitan preservar, mantener y restablecer sus poblaciones naturales haciéndolas viables.”

Cabe recordar que la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, exige un mayor nivel de calidad a los documentos ambientales con el objeto de que las decisiones se adopten con los mejores criterios técnicos.

Analicemos esa calidad exigible para una especie en peligro de extinción como es la subespecie iberoccidental del escribano palustre, Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930. 

Estudio de Impacto Ambiental Parque Eólico Felga

Actualmente aún está en fase de tramitación, a pesar de haber obviado en su evaluación arqueológica la existencia de un Bien de Interés Cultural en el ámbito de afección, y asimismo dos yacimientos tumulares del neolítico sobre los que proyectaba instalar el Aerogenerador-02.

En cuanto a la subespecie iberoccidental del escribano palustre, Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930, el Estudio de Impacto Ambiental del Parque Eólico Felga se refiere a ella de esta manera:

Pág. 64: “parte de la zona de estudio se encontraría dentro de las zonas delimitadas como de distribución potencial del escribano palustre iberoriental”

¿Iberoriental?

Se podría interpretar como una errata, o un lapsus, pero seguimos:

Pág. 135: “parte de la zona de estudio se encontraría dentro de las zonas delimitadas como de distribución potencial del escribano palustre iberoriental”

Pág. 236: “parte de la zona de estudio se encontraría dentro de las zonas delimitadas como de distribución potencial del escribano palustre iberoriental”

Pág. 403: “parte de la zona de estudio se encontraría dentro de las zonas delimitadas como de distribución potencial del escribano palustre iberoriental”

Confundir oriente con occidente no pasaría de anécdota si no fuera porque estamos ante un Estudio de Impacto Ambiental que debería tener cierta categoría al estar dentro de un territorio de Galicia incluido en la zonificación de la subespecie iberoccidental del escribano palustre, Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930, lo cual exige, cuanto menos, un mínimo de rigor científico, además de un análisis de cierto peso o estudio de calidad de varias páginas realizado a largo de un año biológico.

¿Y cómo es ese estudio exigible tratándose de una evaluación ambiental ordinaria en el ámbito de una especie en peligro de extinción?

No se sabe: porque no se presenta.

¿Se puede hacer algo peor?

Sí.

Estudio de Impacto Ambiental del Parque Eólico Feás 

También hoy en tramitación, pág. 11 del documento de Síntesis: “los aerogeneradores 1, 2 y 7 se encuentran dentro de la zonificación del Plan de Recuperación de la subespecie lusitánica del escribano palustre (Emberiza schoeniclus L. subsp. lusitanica Steinbacher).

En el apartado de fauna se valorarán las posibles afecciones de esta especie”.

Vayamos al apartado de “Fauna”: ni rastro de la subespecie lusitánica del escribano palustre: se ha prometido una valoración que no se hace, y sólo en  el Anexo IV del EIA del Parque Eólico Feás, en “Estudios de efectos sinérgicos y acumulativos” volvemos a leer casi lo mismo:

“Los aerogeneradores 1, 2 y 7 se encuentran dentro de la zonificación del Plan de Recuperación de la subespecie lusitánica del escribano palustre (Emberiza schoeniclus L. subsp. lusitanica Steinbacher). Adicionalmente, dentro del área del estudio envolvente de 20 km, esta zonificación es atravesada por 29,8 Km de LAT 400 kV.

En el apartado de fauna se valorarán las posibles afecciones de esta especie”.

Y no se valoran “las posibles afecciones de esta especie” ni en fauna, ni en avifauna, ni en quirópteros, ni en ningún otro lugar que se haya publicado en el EIA.

¿Estamos en el llamado “tercer mundo”?

No: allí lo hacen mejor.

Estamos en el inframundo del respeto a la Biodiversidad.

¿No merece la subespecie iberoccidental del escribano palustre unos Estudios de Impacto Ambiental de una mayor calidad, o al menos algún estudio, como exige la propia ley de evaluación ambiental?

La subespecie iberoccidental de escribano palustre Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930, está protegida por convenios internacionales como el Convenio de Berna (1979) relativo a la conservación de la vida silvestre y del medio natural en Europa: “figura en el apéndice II, por lo que la especie se encuentra “estrictamente protegida” y esto implica la previsión de protección de sus lugares de reproducción y reposo.”

En la legislación europea, la Directiva 2009/147/CEE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, relativa a la conservación de aves silvestres, la subespecie iberoccidental de escribano palustre Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930 “entra dentro de las especies referidas en su artículo 1, lo que obliga a mantener o adaptar sus poblaciones en un nivel que corresponda a las exigencias ecológicas, científicas y culturales, habida cuenta de las exigencia económicas y recreativas, así como mantener una superficie suficiente de hábitat”.

En cuanto a la legislación nacional, el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en régimen de protección especial y del Catálogo español de especies amenazadas, la subespecie iberoccidental de escribano palustre Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930, “figura en el Listado de especies en régimen de protección especial y en el Catálogo español de especies amenazadas con la categoría de “en peligro de extinción”, el que implica la realización de una gestión activa de sus poblaciones y un seguimiento específico con el fin de realizar una evaluación periódica de su estado de conservación”.

Y en la legislación autonómica, en el Decreto 88/2007, de 19 de abril, por el que se regula el Catálogo gallego de especies amenazadas, la subespecie de escribano palustre iberoccidental Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930, figura en el anexo I, Taxones y poblaciones catalogadas “en peligro de extinción”.

Los pájaros no hablan, pero cantan.

Y la subespecie de escribano palustre iberoccidental Emberiza schoeniclus lusitanica, Steinbacher 1930, a la cual se localiza precisamente por su voz, canta que está amparada por la legislación internacional, la legislación europea, la legislación nacional y la legislación autonómica.

Lo canta todo a la Fiscalía de Medio Ambiente.