Alegaciones para la suspensión del proyecto Parque Eólico Felga en el Monte do Gato

Este artículo está firmado sólo por mí y en el expongo las cinco ALEGACIONES que registré esta mañana con número de entrada 2020/2409115 en la Xunta de Galicia y cuyas CONCLUSIONES expongo aquí por delante.

Muchas gracias por su lectura:

CONCLUSIONES

El procedimiento para la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto Parque Eólico Felga en el Monte do Gato entre los términos municipales de Coirós, Oza-Cesuras y Aranga (A Coruña) dentro de la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo” debería ser suspendido porque podría ir en contra de la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, Sala de lo Contencioso, Sede A Coruña, Sección 3, fecha 09/11/2020, Nº de Recurso 7134/2019, Nº de Resolución: 254/2020, procedimiento ordinario; porque podría asimismo atentar contra el Patrimonio Cultural; porque podría atentar contra el Patrimonio Natural; porque podría atentar contra el Paisaje, y porque podría atentar contra el Marco Estatutario de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization), tal y como acabo de expresar y argumentar en mis cinco alegaciones.

Señor presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; señor vicepresidente segundo y conselleiro de Economía, Empresa e Innovación, Francisco Conde López; señora conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez Mejuto; señor conselleiro de Cultura, Educación e Universidade, Román Rodríguez González:

Los paisajes, ya no los conforma la Naturaleza, sino la política.

Les ruego, les imploro, les suplico, no hagan de la política una catástrofe.

Suban hasta aquí.

Este exhaustivo Estudio de Impacto Ambiental para el Parque Eólico Felga y el Parque Eólico Gato, está incompleto.

Falta su impresión personal.

Se lo ruego, se lo imploro, se lo suplico.

Suban hasta aquí.

Disfruten del bien inmaterial, cada día más escaso, que es el silencio.

No se oye nada, y se ve todo.

Suban hasta aquí.

Desde estos montes do Gato se aprecia el mosaico de ecosistemas de la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo”.

Suban hasta aquí.

Observen la belleza de estos valles, la marisma, la ría de Betanzos y, al fondo, el océano Atlántico.

Se divisan incluso las bateas de Lorbé.

Suban hasta aquí.

Se ven los prados, las huertas, el ganado, los alpendres, las casas de las miles de personas que viven cada día amparadas por la belleza del perfil de estos montes do Gato.

Se ve lo mismo que debieron de ver los que quisieron venir hasta aquí a esculpir las piedras con su arte rupestre, y a enterrarse bajo los dólmenes.

Una inmensidad sobrecogedora e inabarcable.

Les ruego, les imploro, les suplico.

Suban hasta aquí.

Contemplen este paisaje con sus propios ojos.

Esto es un lugar para un mirador, no para hacer trizas la vista, el silencio y los pájaros.

No condenen este paisaje para los próximos treinta años, o más, sin haberlo visto antes.

Añadan al Estudio de Impacto Ambiental, el impacto personal que les causará contemplar los montes do Gato sobre la Pena Furada y pensar que, tras la cabeza del petroglifo antropomorfo de “A Moura”, Bien de Interés Cultural, podrían instalarse en los próximos meses cuarenta máquinas.

Les ruego, les suplico, les imploro.

Suban hasta aquí.

Aprecien la Biodiversidad de estos montes do Gato, e intuyan su carácter silvestre, verdadero, auténtico, irremplazable.

Sin haber subido antes, no decidan si, en nombre del “interés público” o “el interés general”, se puede justificar la destrucción de la Necrópolis Megalítica del Monte do Gato donde la Naturaleza se ha unido a la Humanidad, y en la que descansan las personas que habitaron estos valles miles de años antes que nosotros.

Sopesen desde aquí si no dormiremos más tranquilos respetando su descanso.

Esto puede ser un parque sí, pero un Parque Natural.

El Parque Natural de la Necrópolis Megalítica de los Montes do Gato en la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo”.

Atentamente,

Mónica Fernández-Aceytuno

Premio Nacional de Medio Ambiente a la Conservación de la Naturaleza

Colegiada nº 10.992-X en el Colexio Oficial de Biólogos de Galicia

 

ALEGACIONES

Primera.

La fragmentación de un Parque Eólico es una práctica fraudulenta cuando se presenta un Estudio de Impacto Ambiental individual de cada uno de los proyectos fragmentados, evitando una evaluación global de todo el proyecto y de las garantías exigibles.

La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, Sala de lo Contencioso, Sede A Coruña, Sección 3, fecha 09/11/2020, Nº de Recurso 7134/2019, Nº de Resolución: 254/2020, así lo ha estimado:

“entendiendo el T.S. (s. 20-4-2006, RC 5814/2003) que la figura del Parque Eólico debe ser necesariamente contemplada desde una perspectiva unitaria, pues en otro caso quedaría desvirtuada la naturaleza y la función de este tipo de instalaciones, por lo que les es consustancial que los generadores en ellos agrupados hayan necesariamente de compartir, además de las líneas propias de unión entre sí, unos mismos accesos, un mismo sistema de control y unas infraestructuras comunes (normalmente, el edificio necesario para su gestión y la subestación transformadora) y que la energía resultante ha de inyectarse mediante una sóla línea de conexión del parque, sin que sea posible descomponer, a efectos jurídicos, un parque proyectado para diseccionar de él varios aerogeneradores a los que se daría un tratamiento autónomo”.

El Parque Eólico Felga se presenta con un Estudio de Impacto Ambiental (EIA en adelante) denominado únicamente “Felga” en cuya página 321de la MEMORIA dice que: “cuenta con sólo cinco máquinas”, para admitir en la misma página 321 que el Parque Eólico Felga comparte “algunas infraestructuras como la subestación, el vial de acceso y la línea eléctrica de evacuación del Parque Eólico Gato”.

En la página 295 de la MEMORIA del EIA que se nos presenta para el Parque Eólico Felga, aparecen el tercero, cuarto, quinto y sexto Parque, también en tramitación, admitiendo que se comparten algunas infraestructuras “como la subestación y el vial de acceso del Parque Eólico Gato y la línea eléctrica de evacuación en los parques eólicos Felga, Gato y Penas Boas y de otros parques eólicos más alejados que es objeto de un proyecto independiente”.

Pasamos de 5 a 40 máquinas en total: 40 aerogeneradores.

Se hace referencia a que el ámbito de estudio del EIA para este proyecto Parque Eólico Felga incluye también el ámbito del Parque Eólico Gato, aunque se nos presente un EIA con el título de “Estudio de impacto ambiental del Parque Eólico Felga”.

En unas pocas páginas del EIA para el Parque Eólico Felga se refiere a las sinergias, pero en ningún caso se trata de un Estudio de Impacto Ambiental de un año biológico para la envergadura global del Impacto Ambiental Crítico que podría causar en el conjunto del área de implantación los 40 aerogeneradores que, aún siendo de empresas distintas, funcionarían como los aerogeneradores de un solo parque, compartiendo infraestructuras, viales y líneas de evacuación.

Estos parques son: PE Felga, PE Gato, PE Seselle, PE Feás, PE Penas Boas y PE Fontella.

Si nos atenemos a los precedentes, podríamos estar ante un fraude de Ley.

El principio de precaución al que debería responder la Declaración de Impacto Ambiental es el principio básico de evitar el mal, en vez de tener que combatir a posteriori los efectos perniciosos de una actividad.

Por lo cual solicito que se rechacen los 6 proyectos eólicos (PE Felga, PE Gato, PE Seselle, PE Feás, PE Penas Boas y PE Fontella) por presentarse de manera independiente evitando una evaluación de Estudio de Impacto Ambiental en su conjunto.

 

Segunda.

El proyecto Parque Eólico Felga y el proyecto Parque Eólico Gato se sitúan sobre la Necrópolis Megalítica del Monte do Gato.

En el EIA del Parque Eólico Felga, en la página 181 de su MEMORIA, dice que el ANEXO Nº 5 “ESTUDIO SOBRE EL PATRIMONIO CULTURAL” recoge “una relación del Patrimonio Histórico-Artístico existente en el entorno donde se ubican las actuaciones”.

Dando yo un paseo el lunes 23 de noviembre del presente año por el Monte do Gato, en la zona que pertenece al municipio de Coirós, alrededor del lugar donde el Parque Eólico Felga proyecta situar el Aerogenerador o Máquina 02, he localizado a simple vista DOS MÁMOAS (túmulos funerarios de la cultura megalítica) ambos con cono de violación o de expoliación.

La MÁMOA INÉDITA 1 a una distancia del Aerogenerador-02 Parque Eólico Felga de:  89 m

La MÁMOA INÉDITA 2 a una distancia del Aerogenerador-02 Parque Eólico Felga de: 67 m

Por lo cual, el Aerogenerador 02 del Parque Eólico Felga no respeta el Contorno de Protección, ni de la MÁMOA INÉDITA 1, ni de la MÁMOA INÉDITA 2.

Es por ello que con fecha de lunes 30 de noviembre de 2020 he presentado electrónicamente a la Xunta de Galicia, con código de procedimiento PR004A, la petición a la Dirección Xeral de Patrimonio que, a la mayor brevedad posible, envíen un técnico que certifique la existencia de estas 2 MÁMOAS INÉDITAS  y que se lo comuniquen a la empresa responsable del proyecto Parque Eólico Felga puesto que, al obviarlas en su “ESTUDIO SOBRE EL PATRIMONIO CULTURAL”, y de declararse el proyecto de utilidad pública, quedarían irreversiblemente destruidos estos dos yacimientos arqueológicos.

Además, he solicitado la incorporación al Inventario del Patrimonio Cultural de la Consellería de Cultura el registro de estas 2 MÁMOAS INÉDITAS, así como su incorporación al Plan Básico Autonómico y al PXOM del concello de Coirós.

(Mapa de situación y mapa de sombras de las 2 MÁMOAS INÉDITAS en ANEXO I y foto de coraza de una de las mámoas en ANEXO II)

Por lo cual solicito la suspensión del procedimiento para el proyecto Parque Eólico Felga y Parque Eólico Gato mientras no realice la Dirección Xeral de Patrimonio una prospección arqueológica intensiva que podría descubrir otras mámoas y petroglifos hasta hoy inéditos en la Necrópolis Megalítica del Monte do Gato.

Cabe al menos preguntarse si una Necrópolis Megalítica es un lugar adecuado para el emplazamiento de un Parque Eólico.

 

Tercera.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera Vulnerable, Criterio D2 en su inventario “IUCN RED LIST CATEGORIES AND CRITERIA” (2012) a “la población muy restringida en su área de ocupación (típicamente menos de 20 kilómetros cuadrados) o en el número de localidades (comúnmente 5 o menos) de tal manera que es vulnerable a los efectos de la actividad humana o a eventos fortuitos dentro de un periodo de tiempo muy corto en un futuro incierto, y es por consiguiente, capaz de cambiar a En Peligro Crítico (CR) e inclusive Extinto (EX) en un periodo de tiempo muy corto.”

Estando yo dando un paseo el 27 de noviembre del presente año por la zona de transición entre los brezales húmedos (Genisto berberideae-Ericetum tetralix y Cirsio filipenduli-Ericetum ciliaris) Cód. Hábitat: 4020* sobre los que el proyecto Parque Eólico Felga sitúa su aerogenerador 05 y sobre la zona de tojal seco (Ulici-Ericetum cinereae) Cod. Hábitat: 4030 de los altos del Monte do Gato donde el proyecto del Parque Eólico Felga situa el aerogenerador 03 y el aerogenerador 04, buscando por las charcas de sus proximidades puestas de anfibios para realizar fotografías, y tras localizar una puesta (Foto ANEXO III) de Rana Bermeja (Rana temporaria subsp. parvipalmata, Seoane) especie que en el CGEA (Catálogo gallego de Especies Amenazadas) aparece en el ANEXO II “TAXÓNS E POBOACIÓNS CATALOGADAS” “VULNERABLES” Código 155, observo que, sobre una charca permanente, y mientras fotografíaba macrófitas acuáticas, sobre la superficie de la charca, había una araña que caminaba a toda velocidad sin alterar la tensión superficial del agua. Sin darle más importancia que la de la curiosidad, decidí hacerle unas fotografías y un video, y me olvidé de ella.

Días después, recabando a través de una sociedad entomológica dedicada al estudio de los artrópodos y a la difusión de los conocimientos entomológicos,

información sobre la afectación que el Paque Eólico Felga podría tener sobre la Clase de los Insectos-Insecta (una evaluación ambiental que se ha obviado en las 1316 páginas del Estudio de Impacto Ambiental para el Parque Eólico Felga y el Parque Eólico Gato aún constituyendo los insectos y los artrópodos el grupo de especies más numeroso y con mayor Biodiversidad en un área de estudio), y estando al habla por teléfono con un reconocido aracnólogo, le consulto, a punto ya de colgar, por la araña que caminaba sobre el agua de la charca, y entonces me solicitó que le enviase las fotos y el video porque podría tratarse de una araña Dolomedes.

El género Dolomedes Latreille, 1804 está representado en Europa por dos especies: Dolomedes plantarius (Clerck, 1758) y Dolomedes fimbriatus (Clerck, 1758).

Dolomedes fimbriatus ha sido escasamente citada en la Península Ibérica:

1.    Girona, Lago Banyoles, Reimoser, 1926

2.    Tamón y Gozón (Asturias) en un prado de siega abandonado y en una pradera inundable en la cola de un embalse, Melic et al.,1996.

3.    En una población de turbera en Álava, Magureri & Zabala, 2000.

4.    En la Turbera de La Molina (Asturias) Vítor X. Melero & Antonio Torralba Burrial (2008)

5.    En las turberas de Pena Grande y Roupar (Lugo, Galicia) Rafael Carballeira, Martin Souto, Sara Andrés, Eduardo García-Rodeja & Xabier Pontevedra-Pondal (2017)

Dolomedes plantarius sólo ha sido citada una vez en la Península Ibérica:

En una localidad de la provincia de Girona, Bellvert et al. (2013)

Por la época en la que, por observación directa, vi a esta especie de araña sospechosa de pertenecer al género Dolomedes aunque “resulta difícil asegurarlo pero por su aspecto general y por sus movimientos parece una Dolomedes” tal y como uno de los pocos conocedores directos de este género y experto aracnólogo me comunica tras visionar las fotos y el vídeo; y siendo, además, el día de mi observación directa 27 de noviembre, fuera de la época de cópula de Dolomedes fimbriatus (de mayo a junio) que es cuando esta especie necesita la presencia de zonas húmedas con agua libre mientras que el resto del año puede permanecer en aguas pantanosas, a diferencia de Dolomedes plantarius, que prácticamente durante todo el año se localiza en las zonas húmedas con agua libre, me inclino yo a creer que podría pertenecer el individuo observado de araña sobre una charca del Monte do Gato a la especie Dolomedes plantarius (Clerck, 1758) del que adjunto fotografía tomada ese mismo 27 de noviembre de 2020 (Foto ANEXO IV).

Dolomedes plantarius es una especie que sólo está citada en la Península Ibérica en Cataluña, por lo cual sin colectar algún ejemplar adulto no será posible identificar con seguridad esta especie.

Solicito a la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda de la Xunta de Galicia que tramite los permisos necesarios para que los aracnólogos puedan realizar su investigación sobre mi observación directa de esta araña el viernes 27 de noviembre de 2020 alrededor de las 16 horas y que, de manera cautelar, proceda a la protección de la charca del Monte do Gato que podría ser el hábitat de la primera cita en Galicia de Dolomedes plantarius (Clerck, 1758) y de la segunda cita en la Península Ibérica.

Consultando el portal de la Lista Roja de la UICN www.iucnredlist.org

la araña Dolomedes plantarius está más cerca del peligro de extinción en Europa que el Oso Pardo (Ursus arctos) que aparece en la Lista Roja en la Categoría LC or LR/ lc- Least Concern (1) de Preocupación Menor, mientras que Dolomedes plantarius está considerada como especie Vulnerable, Criterio D2:

“vulnerable a los efectos de la actividad humana o a eventos fortuitos dentro de un periodo de tiempo muy corto en un futuro incierto, y es por consiguiente, capaz de cambiar a En Peligro Crítico (CR) e inclusive Extinto (EX) en un periodo de tiempo muy corto.”

Es por ello que solicito la suspensión del procedimiento del proyecto Parque Eólico Felga y el proyecto Parque Eólico Gato en el Monte do Gato.

 

Cuarta.

Se vive en lo que se mira.

En el ANEXO Nº 3 “ESTUDIO DE IMPACTO E INTEGRACIÓN PAISAJÍSTICA” del EIA Parque Eólico Felga página 48, se hace un cálculo de la cuenca visual con una población potencialmente afectada de 22.853 personas vinculadas a los núcleos habitados y de 51.151 personas observadoras o usuarios vinculados a las infraestructuras viarias.

Es decir: un total de 74.004 personas afectadas que podrían ser impactadas cada día en el caso de los residentes en los núcleos habitados, o de paso en el caso de los usuarios de las infraestructuras viarias en lo que se refiere únicamente a la cuenca visual del punto de observación de las 5 máquinas o aerogeneradores del Parque Eólico Felga.

Tras la lectura de este ANEXO Nº 3 “ESTUDIO DE IMPACTO E INTEGRACIÓN PAISAJÍSTICA” del EIA Parque Eólico Felga, se echa de menos que no haya una sola referencia para la afectación del Paisaje y de las personas que, advertidas por los dos letreros magenta de la Nacional VI, visitan el Santuario de la Pena Furada, situado a sólo 1.885 metros del Aerogenerador 01 del proyecto Parque Eólico Felga.

Precisamente, buscando una nueva perspectiva del Monte do Gato, descubrió por azar en 1996 el arqueólogo Antón Malde, el antropomorfo de “A Moura” en el que se aprecia la figura de una mujer de características femeninas muy prominentes que podría representar la fertilidad (Foto ANEXO V) y sobre cuya cabeza proyecta el Parque Eólico Felga situar visualmente 5 máquinas, más altas cada una de ellas que la Torre Picasso de Madrid, con la consiguiente distorsión perceptual que, si bien no supone la destrucción del petroglifo de “A Moura”, su instalación sí distorsionaría de manera considerable la percepción que el espectador tendrá del mismo, así como de todo el Santuario de la Pena Furada, un espacio ritual de la Edad de Hierro que está declarado como BIC (Bienes de Interés Cultural) incluido en el Registro General de Bienes de Interés Cultural, por lo cual está amparado por un nivel superior de protección.

“El yacimiento de “Pena Furada” es un outeiro intervenido con actuaciones arquitectónicas ordenadas que monumentalizan el lugar de una forma que potencia y realza valores naturales, visuales y cosmológicos, por la incidencia de la luz solar” se nos dice en el panel informativo del lugar y, por otro lado, indica Malde: “este santuario situado al pie del monte do Gato tenía una significación especial”.

El EIA del proyecto Parque Eólico Felga únicamente cita en la página 24 del ANEXO Nº4 “ESTUDIO DE IMPACTO TURÍSTICO” al “Petroglifo Pena Furada” y en la página 177 de su MEMORIA se lee: “Otros lugares de interés dentro de Coirós son: Pena Furada. Está emplazada en Santa Marina de Lesa, en un outeiro a 280 m entre los ríos Mandeo y Mendo. Cuenta con unas vistas extraordinarias”.

También en el ANEXO Nº 4 “ESTUDIO DE IMPACTO TURÍSTICO” y para compensar la afectación que al Turismo pudiera causar la implantación del Parque Eólico Felga, se sugieren, página 254: “visitas guiadas del parque”.

Para ver máquinas, no se viene hasta aquí.

Solicito la suspensión del procedimiento del proyecto Parque Eólico Felga y del proyecto Parque Eólico Gato y de todo proyecto eólico que pudiera causar una distorsión perceptual sobre el petroglifo de “A Moura” y sobre todo o parte del “Xacemento Arqueolóxico de Pena Furada” declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

 

Quinta.

El proyecto Parque Eólico Felga se sitúa en la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo”.

Se justifica ese emplazamiento de protección internacional porque se sitúa en “Zona Tampón”.

La “Zona Tampón” es una salvaguarda de la “Zona Núcleo” y como tal adquiere una dimensión superior, si cabe, la custodia de sus áreas protegidas por las Directivas Hábitats Europeas y por otras legislaciones internacionales, para no dejar indefensa a la “Zona Núcleo”.

Si bien se viene alentando de manera oficial el estudio de proyectos para la instalación de parques eólicos en zonas tampón para combatir el cambio climático, no se alienta a que se haga a costa de la Biodiversidad, ni violando las Directivas Hábitat de Protección Prioritaria de la Comunidad Económica Europea, ni atentando contra la legislación internacional de protección de especies silvestres.

Y así se recoge en el Marco Estatutario de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization):

“La Red Mundial de Reservas de la Biosfera constituirá un instrumento para la conservación de la diversidad biológica y el uso sostenible de sus componentes, contribuyendo así a alcanzar los objetivos del Convenio sobre la Diversidad Biológica y de otros acuerdos e instrumentos pertinentes”.

La aprobación definitiva de la “Reserva da Biosfera das Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo” por la UNESCO, tuvo lugar en la 25ª Reunión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa MaB (Hombre y Biosfera) celebrada en París el 28 de mayo de 2013.

Para apoyar su candidatura, se elaboró la memoria titulada: “Propuesta de Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo”, Junio 2012, con los sellos de la UNESCO, la Asociación de Desenvolvemento Rural “Mariñas Betanzos”y el MaB (Hombre y Biosfera) que, según el portal web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se define así: “Las Reservas de la Biosfera son zonas que pertenecen a ecosistemas terrestres o costeros propuestos por los diferentes Estados Miembros y reconocidas a nivel internacional por el programa "Hombre y Biosfera" (MaB). Las Reservas de la Biosfera incluyen una gran variedad de entornos naturales y tratan de integrar la protección de los elementos naturales existentes con la protección de formas tradicionales de explotación sostenible de los recursos.”

Un Parque Eólico no es una forma tradicional de explotación, lo cual no quiere decir que no exista una preocupación por el cambio climático a cuya mitigación contribuyen los bosques de la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo” además de la planta de Biomasa de Curtis-Teixeiro para la producción de energía verde.

Cada vez que se nombra el cambio climático en el EIA del proyecto Parque Eólico Felga, algo que se hace en 67 ocasiones, se hace tras expresar alguna afectación que el proyecto causará, ya sea en el Paisaje, en la Biodiversidad o en las personas.

Cualquier daño se justifica por el cambio climático, utilizando el argumento de la Naturaleza contra la Naturaleza.

Te hago daño porque te quiero.

¿No es esto lo que diría quien maltrata?

En la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo” viven refugiadas más de 300 especies distintas bajo algún instrumento de protección internacional, europeo, estatal o gallego. Pero también viven muchas personas, unas 195.000 personas, todas ellas importantes.

La instalación del Aerogenerador 05 casi encima de Boqueixón se justifica porque en ese lugar viven “sólo 2 habitantes” (página 299 de la MEMORIA del EIA Parque Eólico Felga)

Sólo dos personas.

La “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras de Mandeo” solicitó a la UNESCO su creación para que esas dos personas compusieran con la Naturaleza un paisaje en armonía en un entorno en el que mereciera la pena vivir o acudir a visitar.

Conocí a uno de esos “sólo 2 habitantes” cuando, por Boqueixón, pregunté a un señor por dónde podríamos seguir nuestro camino. Me quedé impresionada con la belleza de este lugar para mí hasta entonces desconocido, la ribera del río Vexo con sus “fervenzas” y la aliseda atlántica en perfecto estado más larga que he visto en mi vida de ameneiros riparios (Valeriano pirenaycae-Alnetum glutinosae) Cod. Hábitat 91E0*; un paraje relicto de casas de piedra que ahora quedará ensombrecido y ensordecido ya que, al estar mucho más abajo Boqueixón, el aerogenerador 05 que proyecta el Parque Eólico Felga, a 541 metros de sus casas, les parecerá que se les viene encima.

La Biosfera somos nosotros y la vida que nos rodea.

La Biosfera son esas dos personas que no saben lo que les espera en la “Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo”.

Esos “sólo 2 habitantes” están más “en peligro de extinción” que el Gato Montés o Bravo, del que según se lee en “Coirós por dentro” de Manuel Fiaño Sánchez, editado por la Diputación Provincial de A Coruña en 2006, deben estos montes su nombre de Montes y Monte do Gato:

“De especial relevancia es la existencia en el hábitat natural de o Monte do Gato, de un animal excepcional como es el “Gato Montés”, especie protegida y considerada de interés especial. De su existencia dan cuenta diversos testimonios de vecinos del lugar así como los restos encontrados a pie de campo. Pudiera ser que, precisamente la presencia de este animal, diera nombre a los citados montes”.

Para proteger a estos “sólo 2 habitantes”, pido la suspensión del procedimiento del Parque Eólico Felga en el Monte do Gato.