Un arte

En una de esas tardes de verano en la que no haces nada, me encontré una película que no había visto.

Contaba la vida de Elizabeth Bishop de la que había oído hablar vagamente pero no había leído nada.

Ya estaba empezada “Luna en Brasil”, concretamente en Río de Janeiro, mientras le daban a Bishop una cena de homenaje por haber obtenido el Pulitzer de Poesía.

La película, no sabría juzgarla, pero el poema que se lee al final me pareció magnífico, sobre el arte de perder las cosas.

José Antonio Muñoz Rojas, en “Las musarañas”, alude en un poema a esta realidad de no saber ni dónde dejamos las gafas, pero Bishop va mas allá, haciendo una filosofía del perder, un arte, celebrando la triste alegría, ¡el desastre!, del arte de perder las cosas, que no es difícil de aprender si se practica, nos dice.

El título del poema, además, me pareció un acierto: “One art”, un arte, no “el arte”, por lo que acabando ya el libro de Walser del que me quedo con muchísimas cosas de sus pocas páginas, como la manera en la que pasear es una actividad literaria, y eso de que “el continuo escribir cansa tanto como el trabajo de la tierra” (traducción de Carlos Fortea para “El paseo”, editorial Siruela); me adentré en el universo de Elizabeth Bishop y en sus títulos, para mí aún desconocidos.

Ya en la manera de titular, breve, concisa y efectiva, se nota que es poeta.

Uno de sus títulos, lo hubiera querido para mí nada más verlo: “En la aldea”, puesto que ando con la idea, ya iniciada, de escribir un libro, aunque en realidad serán dos, pero uno de ellos será personal y el título quisiera que tuviera esa palabra: aldea, que aquí en Galicia, dice mucho del lugar al que me refiero.

Cualquiera de los que hasta ahora se me habían ocurrido, o me habían sugerido, llevaban muchos “aldea”, pero de ninguna manera había llegado a algo tan breve y expresivo ya que ese “en” de “En la aldea” es una sencilla preposición que da una idea de alguien que escribe desde un lugar, luego ya está todo en tan sólo tres palabras ¡qué maravilla!

Ni qué decir tiene que estoy buscando el libro porque siento verdadera curiosidad por su contenido, pero también por el título sin traducir aún, aunque ayer, navegando con mi profesora de inglés, anduvimos indagando y encontramos village, hamlet y dorp para aldea.

Está siendo para mí, este de 2016, un verano muy literario.

Quizás escribir sea el arte de no perder del todo las cosas.

Y quién sabe si tampoco, del todo, la vida.

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Mónica Fernández-Aceytuno

Twitter  @aceytuno