La isla Santay

Como a los marineros cuando estaban a doscientas leguas de las Indias, nos salieron a recibir los rabihorcados antes de atracar en la isla ecuatoriana de Santay. Unos amables predicadores, ataviados con un niqui rojo, nos habían permitido acompañarles en el barco que zarpó del malecón de Guayaquil a las diez de la mañana para […]

El baile

Hace ya tanto sol que los obreros descansan a la sombra de un portal, vestidos de blanco. Por un momento, y sin ánimo de ofender, me viene el recuerdo de las ovejas que descansan a la sombra de los cerezos, de donde caen, con cualquier brisa, los pétalos en vaharadas blancas. También hacia la acera […]