La culpa es de los libros, de Pascual Serrano

índiceLa culpa es de los libros. Pascual Serrano. Icaria. 2014. Tapa blanda. ISBN: 9788498885835. 112 págs. 10 €.

No es la primera vez que hablamos de Pascual Serrano en este humilde blog. Hace año y medio les recomendábamos La comunicación jibarizada y aprovechábamos para ensalzar su imprescindible Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo. Hoy, haciendo nuestra aquella frase suya de que el principal soporte del pensamiento alternativo es el libro tradicional, los invitamos a leer La culpa es de los libros.

¿Qué lector enfrascado en un buen texto no ha sentido en alguna ocasión un chispazo, una sacudida motivada por una palabra, una frase, una reflexión? Este es el principio que anima a Serrano a escribir el presente ensayo. En cierto sentido, La culpa es de los libros podría recordarnos a grandes textos como ¿Por qué leer los clásicos?, de Italo Calvino, que se convierten en una invitación y una celebración de la lectura. Sin embargo, Pascual Serrano no reseña ni analiza los libros, sino que los utiliza como acicate y excusa para plantear temas de discusión política (en el sentido pleno del término, por supuesto). Los “culpables” son muchos: Montaigne, Primo Levi, Stefan Zweig, Roberto Saviano, Noam Chomsky, James Petras, Juan Carlos Monedero, Julio Anguita y el reciente y tristemente fallecido Eduardo Galeano, entre otros muchos.

En palabras del propio Serrano, este texto es “un homenaje a algunas lecturas y una invitación a que, a través de los libros, todos vayamos creciendo intelectualmente, sepamos establecer relaciones entre nuestras vivencias y las letras impresas, entre nuestras vidas y las de otros autores, entre el pasado y el presente, entre historias y pensamientos sucedidos en lugares lejanos y acontecimientos desarrollados en nuestro entorno. Al fin y al cabo, en eso consiste el pensamiento racional”. Y el pensamiento crítico, podríamos añadir.

La culpa es de los libros no es el último ensayo de Pascual Serrano, para nuestro contento, un autor prolífico. A finales del año pasado, Península publicó La prensa ha muerto: ¡viva la prensa! De cómo la crisis trae medios más libres, un análisis de los cambios que ha sufrido el sector de los medios de comunicación. Si son de los que no comulgan —ni con ruedas de molino ni con pequeñas miguitas—, no dejen de leerlo.

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