Intemperie, de Jesús Carrasco

Intemperie. Jesús Carrasco. Seix Barral. 2013. Tapa blanda. ISBN: 9788432214721. 224 págs. 16,50 €.

En ocasiones, tengo la impresión de vivir al margen del sector editorial. Hace unas semanas, una de las responsables del club de lectura de La Buena Vida me recomendó que leyera Intemperie, de Jesús Carrasco, título que me sonaba remotamente. Me leí el libro en dos o tres días y, al disponerme a escribir la reseña, descubrí las loas, premios y reconocimientos que ha merecido esta primera novela desde antes de su publicación. ¿Dónde he estado metida el último año y medio? La cuestión es que casi agradezco haberme adentrado en el texto con una mirada libre de prejuicios.

La acción transcurre en un entorno rural indeterminado, un entorno seco que se contrapone al norte fértil como promesa de un futuro menos áspero. La época tampoco llega a concretarse, aunque el grado de desarrollo tecnológico que se insinúa (el aparato más sofisticado que se describe es una moto con sidecar) ubica al lector en un tiempo pre Silicon Valley, tal vez los años cincuenta del siglo XX. Y en estas coordenadas, un niño se oculta en un agujero en la tierra de un olivar, se esconde de una partida de hombres que le busca y que representa la violencia de la que escapa. En su huida se topará con un anciano cabrero que, entre otras cosas, le dará las claves de la supervivencia.

Las urdimbres son sencillas —lo que siempre valoramos, permítannos el oxímoron, por su extrema complejidad—, y la trama se desarrolla paso a paso, quizá con algunos excesos descriptivos, algún toque lírico de más, pero sin hacer trampas al lector. Algunas críticas destacan el despliegue de léxico rural que hace Carrasco, lo que es ciertamente reseñable, aunque no molesto. Reconocido como mejor libro de 2013 por los libreros madrileños, Intemperie tiene fuerza, y algunas sensaciones e imágenes —la sed, el sol inclemente, la tierra seca de los campos, la crueldad— permanecen en la cabeza del lector tiempo después de cerrar el libro. Habrá que esperar a ver si Jesús Carrasco se afianza en el panorama literario con una segunda novela interesante. De momento, sus intenciones declaradas nos hacen pensar que irá por el buen camino: “Mientras escriba, espero poder seguir mejorando mi habilidad para la poda”. Ojalá.

 

 

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