Croquetas y wasaps, de Begoña Oro

Croquetas y wasaps. Begoña Oro. Ilustraciones de Ricardo Cavolo. Rústica. ISBN: 9788467551907. 229 págs. A partir de 12 años. 9,95 €

Existe una norma sagrada en la literatura infantil y juvenil: no tomar por tontos a sus lectores. Cuando se cumple, generalmente, nos encontramos ante un buen libro. Este es el caso de Croquetas y wasaps. Begoña Oro ha escrito una historia inteligente, y el resultado no ha podido ser otro que un texto magnífico.

Las clavas con las que consigue el difícil malabarismo de enganchar, emocionar, hacer reír y pensar, no se crean, son las de siempre. Les evitamos un resumen vulgar a cambio de su pizpireto booktrailer, en el que la propia autora nos cuenta de qué va la novela.

Pese a su aparente sencillez, Croquetas maneja ideas tan complejas de explicar como que aferrarse a lo que uno pierde es humano, pero dañino; que seguir adelante con el peso de las ausencias, vivir a cuestas con los errores o abrirse a los demás de nuevo, cuando te han hecho daño, requiere tiempo y es difícil, pero tiene su recompensa.

Que nadie se asuste, las croquetas no son pasteles (los adolescentes beben sin atisbos de depravación y los abuelos son de ciudad y no de campo). Unos diálogos escritos con mucho arte y mucha sabiduría, o su “banda sonora” (Arcade Fire, Michel Cloup y hasta el “nemequitepá”) hacen de esta historia un auténtico manjar para todos los paladares.

LA AUTORA (cortesía de SM)

“Begoña Oro no sabe hacer croquetas, pero es una máquina de hacer libros. Si pones su nombre en Amazon, te encontrarás más de trescientos libros que Begoña ha escrito, ha traducido o en los que ha colaborado: cuentos infantiles, libros de poesía, libros de lecturas, de matemáticas, cuadernos de vacaciones, cómics, cuadernos de escritura y de comprensión lectora, enciclopedias, novelas juveniles… Pero Begoña fue cocinera antes que fraile: durante años fue editora y se hizo experta en literatura infantil y juvenil y en fomento de la lectura. Impartió talleres de lectura por toda Centroamérica, y se dio cuenta de que la lectura puede cambiar el mundo: readingforchange. Al final, descubrió que lo que quería era contar sus propias historias y decidió que su aportación a la causa lectora, a la causa educativa, sería writingforchange.

Con su libro Pomelo y limón ganó el premio Gran Angular 2011 y también el premio Hache, concedido por un jurado compuesto por más de mil jóvenes. Además, ese año, el libro ocupó los primeros puestos de todos los rankings de mejores libros de literatura juvenil. Actualmente, Begoña mantiene dos blogs, El blog de la Oro y Venta el Maestro; una cuenta de Twitter, @granduquesa; un hijo, y una columna dominical en Heraldo de Aragón. Entretanto, da charlas sobre fomento de la lectura, mantiene encuentros con jóvenes lectores, manda wasaps y trafica con “tápers” de croquetas. Hechas por su madre, claro.”

 

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