Tesoro lexicográfico de la lengua

Se me llevan los demonios. Sí, cuando algún avezado escritor se empeña en escribir “pseudónimo” o reivindica como más auténtico el término “espúreo” —“una fórmula que hace años que no acepta la RAE”, deja caer—, hago como los libreros que ocultan preciosa información tras haber sido maltratados y le pido a Cthulhu (o a Zeus, […]