Algún día este dolor te será útil, de Peter Cameron

Algún día este dolor te será útil, Peter Cameron. Traducción de Jordi Fibla. Ed. Libros del Asteroide. 2012. Tapa blanda. ISBN 978-84-92663-54-5, 246 págs. 18,95 €.

La adolescencia es un estado mental y es difícil creerse las reflexiones de James Sveck, protagonista de esta novela, como propias de esa edad. Es una persona retraída, de dieciocho años, que tras ser admitido en la Universidad de Brown, cree que sería mejor idea invertir el dinero de sus estudios en la compra de una casa en el medio oeste norteamericano, una casa con porche que poder acristalar. Alusiones a las novelas y estados de las praderas: Mi Ántonia, de Willa Cather.

Sveck se entretiene en la galería de arte contemporáneo de su madre, discute con su hermana y saca a pasear un caniche que se cree humano y se sienta a su lado en los bancos, observando. A partir de ahí, su percepción de Nueva York, de la relación con sus padres divorciados describe situaciones paródicas con gracia. Por ejemplo, ridiculiza los medios y las conclusiones descabelladas que hacen sus padres de comportamiento. Cuando come con su padre y decide pedir penne con albahaca y tomate, su padre infiere que es gay. Y acto seguido, se muestra dispuesto a ayudarle en lo que le haga falta. Su madre, perdida en su educación, le inscribe en terapia, con una conocida de un conocido que seguro le ayudará. Sveck no tiene referentes sólidos y esa es la desestabilización que pretende narrar Cameron con gracia pero que traduce la dificultad de las relaciones familiares, cercanas y desconocidas. La única que parece no sacar conclusiones es su abuela Nanette (queda un poco cliché esta situación) y en su casa será el único espacio en el que James parezca no sentirse amenazado.

El título de la novela es el lema de un campamento al que lo mandaron de pequeño, así que no busquemos revelaciones catárticas en el texto que justifiquen el título. La ironía, la mordacidad y el desplante que muestra ante lo que le rodea te proporciona los mejores comentarios en el libro sobre los síntomas de la modernidad: ¿es la ropa con muchas cremalleras ropa reconstruida? ¿los programas de artes y oficios de Brown en Honduras? ¿Y no será al revés, se pregunta con todo acierto el protagonista? La definición de terapia como: “(…) una idea de las sociedades capitalistas bastante equivocada, en la que un examen de tu vida, complaciente para contigo mismo, sustituye a la auténtica realidad habitual de la vida” (…) pág. 80.

Tengo la sensación de haber asistido a la narración de un comienzo de ciclo del protagonista y que lo más interesante está por venir. Esto sólo ha sido en planteamiento, aunque la novela quede cerrada desde el punto de vista de construcción de personajes. Pero ya que me había acostumbrado a su forma de observar el mundo, quería más. No pudo ser.

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