Los ciudadanos se lanzan a las playas y las calles

Pedro Sánchez y Teresa Ribera

EFEPedro Sánchez y Teresa Ribera

Menudo verano estamos viviendo. En España con la ‘pertinaz sequía’, los incendios y las temperaturas extremas. Y en el Este de Europa con la guerra de Ucrania, mientras en el Oriente Próximo Israel ataca Gaza y en el mar de la China Taiwán continúa bajo la presión de las grandes maniobras militares  que dirige el gobierno de Pekín tras la temeraria intromisión de Nancy Pelosi en Taiwán.

Y mientras tanto seguimos a la espera de a ver que hace Putin a finales del mes de agosto con el grifo europeo del gas. Incógnita más que alarmante para las naciones de la UE que ya están ahorrando energía y se preparan para lo peor que puede llegar en el otoño.

Sin embargo en España, como los conejos del cuento, se mantiene viva la discusión sobre si son ‘galgos o podencos’ los perseguidores y crecen las disputas entre el Gobierno y las autonomías que discrepan sobre el modo, las maneras y los porcentajes de ahorro de energía que se han de aplicar en cada caso y región, lo que al parecer se discutirá la semana próxima con más de 15 días de retraso.

Medidas improvisadas y disparatadas en muchos casos que el Gobierno ha tenido que rectificar porque muchos bares y restaurantes estaban cerrando porque nadie puede entrar en un establecimiento para comer a 27 grados de temperatura. Los que, de momento, se han rebajado a 25 grados, después del daño que ya habían causado en los últimos días.

Pues, a pesar de todo ello y de los altos precios del consumo, los españoles se han lanzado a tumba abierta a las calles y plazas del país en los lugares de vacaciones como si se estuvieran despidiendo de un tiempo de ocio y de  esparcimiento a sabiendas que a la vuelta del verano se puede armar.

Por ello las playas, el ocio nocturno y la vida urbana están a tope, llenos de gente que estaba desesperada por el encierro y las secuelas de la pandemia y de la crisis económica y ahora, al menos de aquí a final de mes, van a ‘tirar la casa por la ventana’ y a partir del 1 de septiembre ‘Dios dirá’.

El Gobierno, optimista, dice que no hay que alarmarse, que no pasará nada y que todo está bajo su control porque Putin no se atreverá a cerrar el grifo de gas, ni China va a invadir Taiwán, y por lo tanto no habrá restricciones de la energía ni frío otoñal en los hogares del país y mejorará la inflación.

Y ojalá que acierten Sánchez y sus ministros, porque si se equivocan en este país -como en otros de la UE- podemos asistir a una revuelta social. Aunque todo eso, por ahora a tan solo día 7 de agosto mes presenta como algo más  bien lejano y nadie quiere pensar en catástrofes venideras sino disfrutar del momento presente y de unas vacaciones que solo acaban de comenzar.

Sobre el autor de esta publicación

Marcello

Un Jack Russell de pura raza, que cursó estudios de criminología en Oxford, y se licenció "cum laude" en el master de sabuesos de Scotland Yard. En Inglaterra conoció a un bisnieto del perro de Baskerville y en Estados Unidos (donde tiene a dos primos hermanos, Uggie ganador de un Oscar con 'The Artist' y Eddie, el perro del psiquiatra Frasier Crane) trabajó a las órdenes del FBI. De regreso a España se dedicó al periodismo que es profesión mas arriesgada que la lucha contra el crimen internacional, y en esto de Internet lleva casi doce años y sin descansar