A Esteban González Pons

González Pons y Feijóo

EFEGonzález Pons y Feijóo

Parece que Esteban González Pons, buen político y ‘buena gente’, es el ministro Portavoz y de Presidencia del ‘Gobierno en la sombra’ de Alberto Núñez Feijóo. Y por lo tanto persona de gran influencia en esta nueva etapa del PP en la que, tras la gran victoria en Andalucía, las encuestas le dan a Feijóo como futuro ganador de las próximas elecciones generales.

Lo que por ahora y con unos 130 escaños no quiere decir que Feijóo tenga garantizada la presidencia del Gobierno porque Sánchez cree que llegará a los 100 escaños. Y que con 40 de los nacionalistas y otros 40 de la izquierda radical (si Yolanda Díaz y Pablo Iglesias hacen las paces), el Presidente cree que a finales de 2023 podrán renovar sus pactos de Gobierno con UP y sus alianzas para la legislatura con los nacionalistas.

Es decir, Sánchez confía en mantener y relanzar su gobierno Frankenstein hasta finales de 2027. Y para entonces ‘todos calvos’ y ya camino de la III Republica Española que es el sueño dorado y la ambición de Sánchez.

Pero estamos seguros que González Pons cree que Feijóo será el próximo presidente del Gobierno de España y que si en 2023 no saca la mayoría absoluta de los 176 escaños -como la sacó Juanma Moreno en Andalucía- le va a faltar muy poco. Y entonces gobernará con la abstención de Vox y puede que también la del PNV -que a fin de cuentas son de derechas, fuman puros y son confesionales empedernidos- siempre y cuando Feijóo les dé dineros y unas concesiones soberanas porque los del PNV tienen su precio.

O sea, que para Gonzalez Pons y Núñez Feijóo la victoria electoral y su llegada a La Moncloa en enero de 2024 es lo que se dice ‘pan comido’. Y por eso utilizan el cartel de ‘Preparados’. Pero en las competiciones de la velocidad se suele decir: ‘preparados, listos ¡ya!’,y no estamos viendo a Feijóo en condiciones de correr mucho y de ganar.

Porque transmite extrañas sensaciones de falta de audacia y de confianza en sí mismo, está obsesionado con su imagen de moderación’ y no dice ni nada nuevo, ni original, ni apasionante. En sus declaraciones recientes al diario El Mundo no dijo nada que no pudiéramos adivinar antes de que él respondiera a las preguntas de Marisa Cruz.

Por ejemplo sobre la enseñanza en español en las escuelas catalanas el líder del PP dice que el español no puede ser ‘una lengua extranjera’ que es una manera de no decir nada. ¿Y si hubiera dicho que la enseñanza debería ser al 50 % en español y catalán? Pues se habría armado un buen revuelo y los españolistas de Cataluña se habrían pasado en masa al PP. Pero sabemos que Feijóo es muy sensible -como Bendodo- a eso de las ‘nacionalidades’ que está en la Constitución.

En el PP falla el liderazgo y la comunicación, que no consiste en ir detrás de los acontecimientos sino por delante. Y no se pueden hacer declaraciones de todo punto previsibles y en las que de antemano se sabe lo que Feijóo va a decir. Hay que sorprender e ir más allá. Por ejemplo si te preguntan sobre la crisis económica no basta decir que el PP la va arreglar. Habría que decir, por ejemplo, que ‘el PP la arreglará y buscara que los españoles recuperen todo lo que han perdido en estos pasados años’.

O sea, Esteban las elecciones hay que ganarlas y no esperar y confiar en que las pierdan otros. La iniciativa y la audacia no están reñidas ni mucho menos con la ‘moderación’ y los ciudadanos necesitan liderazgos firmes y máxime en estos tiempos de zozobra y de desilusión. Necesitan un líder al mando y con la mano firme en el timón de una nave que debe entrar en las aguas del ‘centro izquierda’ con facilidad. Sobre todo cuando el adversario domina ese sector y tiene a su servicio un enorme y favorable aparato de comunicación.

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