Laura Borrás destituida por corrupción

La presidenta del Parlament, Laura Borrás

EFELa presidenta del Parlament, Laura Borrás

Querían Sánchez y Aragones desjudicializar la política catalana y mire usted por dónde el Parlamento catalán acaba de expulsar de la Cámara ni más ni menos que a Laura Borrás, la presidenta del Parlament, diputada y a la vez presidenta de Juntos por Cataluña, el partido del prófugo Puigdemont, otro que tal baila por delincuente y por golpista.

El pasado martes el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña envió a Laura Borrás al banquillo del juicio oral que ahora se abrirá por prevaricación y por falsedad documental, acusada de fraccionamiento de contratos públicos, lo que se suele llamar ‘pitufeo’, para favorecer a un amigo suyo.

Y por esta situación y siguiendo el reglamento de la Cámara que ella presidía la tal Borrás ha sido expulsada del Parlament y después de proclamarse ella víctima de la política española ha tenido a bien acusar a sus compañeros de la Mesa de la Cámara de ‘jueces hipócritas’.

Lo que demuestra que Borrás además de presunta ladrona es una cara dura y una desvergonzada que va a acabar muy mal y puede que en la cárcel. Y que se refugió en el Parlament precisamente para huir de la Justicia ante la que se tiene que presentar en juicio oral salvo que decida fugarse como su jefe Puigdemont y se instale en Waterloo, lo que tampoco hay que descartar.

La caída de Borrás obliga a la elección de un nuevo presidente de la Cámara catalana lo que puede conducir a la ruptura del gobierno de Pere Aragonés y a un adelanto electoral si ERC y JxC no arreglan sus diferencias porque da la impresión de que el patio catalán no está para unas nuevas elecciones.

Una reciente encuesta electoral del CEO de la Generalitat sobre la situación política catalana ofrece los siguientes posibles resultados: le daría la victoria al PSC con 39 escaños, seguido de ERC con 34, JxC con 25, PP (que sube) con 11, CUP 10, ECP 6, Vox con 6 y Cs -que se desploma- con 4 diputados.

Lo que quiere decir que los nacionalistas podrían volver a gobernar con sus 69 escaños (la mayoría absoluta son 68) pero de manera muy ajustada y si Junqueras y Puigdemont se vuelven a poner de acuerdo lo que estar por ver.

Aunque también sería posible un pacto de gobierno de PSC y ERC si JxC se distancia y rompe con ERC.

La encuesta sin embargo insiste en la pérdida de apoyo de la independencia en Cataluña que se queda en un 41 % mientras los españolistas alcanzan el 52 % lo que constituye una pésima noticia para el separatismo catalán. Y lo que demuestra que, tras el fallido golpe de Estado, los catalanes prefieren regresar a la normalidad democrática y constitucional. Y casos como el de Borrás son otra prueba del deterioro y disparate nacionalista y del cansancio general de esta locura del ‘procés’ que está en su recta final.

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