La extrema izquierda rota y en horas bajas

Manifestación contra la OTAN

EPManifestación contra la OTAN

Los ministros de UP no se han atrevido a manifestarse contra la OTAN en la convocatoria de este domingo que resultó un fracaso -con apenas 2.000 personas- e imaginamos que por órdenes estrictas del presidente Sánchez, ante el inminente inicio de la cumbre de la OTAN en Madrid el miércoles 29.

Y tampoco hemos visto a los ministros de UP muy activos denunciando la brutal represión de la policía marroquí -elogiada por el presidente Sánchez- que hizo frente a la avalancha de inmigrantes que días atrás desbordó una de las valla de contención de la ciudad de Melilla. Lo que se ha saldado con cerca de 25 inmigrantes muertos, y varias decenas de heridos entre los que también se encuentran bastantes policías.

La extrema izquierda española está de capa caída y sin visos de solución. Una decadencia que comenzó con las purgas y peleas internas en Unidas Podemos, siguió con la escisión de Errejón, la dimisión de Iglesias tras su fracaso en las elecciones de Madrid y ahora se acaban de estrellar en los comicios de Andalucía y les ha estallado en las manos el gran escándalo de Mónica Oltra.

Y todo ello mientras en el seno del Gobierno y en ámbito de Podemos las discrepancias y los desencuentros entre las ministras de UP, Ione Belarra e Irene Montero, y la vicepresidenta Yolanda Díaz no dejan de crecer. Lo que pone en riesgo la pretendida y futura plataforma electoral que bajo la marca ‘Sumar’ pretende lanzar Yolanda Díaz en los próximos meses.

Un proyecto al que cada vez parecen más alejados los dirigentes de UP con Iglesias a la cabeza y en el convencimiento de que UP puede mantener, con una caída leve en beneficio del partido Errejón, su actual porcentaje de votos y escaños en el Congreso de los Diputados.

Sin renunciar UP a sus siglas y al control directo del partido al que Yolanda pretendía sacrificar y diluir en un extraño movimiento político y social, que ampliara las fronteras de izquierda radical hasta las de la socialdemocracia del PSOE.

Pero los últimos acontecimientos y las nuevas encuestas que ahora siguen el rastro y la estela del resultado de las elecciones andaluzas no favorecen en nada la recuperación de la extrema izquierda, que además arrastra el que será posible e incierto desenlace del caso de Mónica Oltra en Valencia y en Compromís que en caso de acabar mal, pondría en jaque y en entredicho la llamada operación de ‘Sumar’.

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