The Witches 

Witches

Ha sido Pablo Casado quien desde Puertollano, el pueblo de la ministra portavoz Isabel Rodriguez (que se nos está desinflando en el cargo) el que tildó de ‘Aquelarre’ la reunión que Yolanda Díaz organizó en Valencia para presentar su plataforma ‘Otras Políticas’ en la compañía de Colau, Oltra, García y Hamed.

Vamos, que Casado llamó ‘brujas’ radicales al equipo de Yolanda, las que a su vez está enfrentado a las ‘witches’ -juguemos a las brujas- de UP donde cada vez parecen más cabreadas, y echando mal de ojo a la vicepresidenta, Belarra, Montero y Verstrynge.

Tres que, por otra parte parecen en continua pelea con ‘las hadas madrinas’ de Sánchez, Calviño, MJ Montero y Rodríguez en la reforma laboral y otras cuestiones del ámbito económico y social.

Y a no perder de vista el Aquelarre de FAES desde donde Cayetana, Ayuso y  Aguirre se han lanzado en tromba contra Casado, Teodoro y Cuca, a los que quieren echar de la direccion nacional del PP en colaboración con las otras brujas de Vox, Olona, Toscano y Monasterio, que también son de cuidado.

Se diría que en la política española estamos asistiendo a una convención de witches en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería en el que discurren las aventuras de Harry Potter, la encantadora criatura de J.K. Rolling.

Pero las pirujas españolas son mucho más peligrosas y malvadas que las que vuelan en escobas sobre las torres de Hogwarts, y desde luego capaces de tirarse de los pelos y de sacarse los ojos por el control del poder en sus respectivas áreas de influencia, si llegara el caso de un combate singular.

Lo de embrujar o desafiar a Sánchez como pretende Yolanda es una tarea harto difícil, porque el presidente no se anda con bromas y a nada que tenga en su poder los PGE de 2022, puede hacer una nueva escabechina en el seno del Gobierno como cuando se cargó de un plumazo a Calvo, Redondo y Ábalos el pasado mes de julio y sin pestañear.

Más crudo lo tiene Casado frente al tridente de Cayetana, Ayuso y Aguirre porque estas witches son de armas tomar y van a por todas convencidas de que el populismo de la madrileña las lleva en volandas y tienen las de ganar.

En todo caso mucha atención a las damas de la política española porque han dado un paso hacia delante en distintos frentes y no van a parar.