La economía será decisiva para el PSOE y el PP

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha insistido en la sesión de control al Gobierno del Congreso de los Diputados que España va camino de una importante recuperación y crecimiento económico. Lo que niega Pablo Casado que habla de ‘incompetencia’ de gestión desde la Oposición. Pero parece claro que, de confirmarse en los primeros meses de 2022, el crecimiento de la economía española ello facilitará al PSOE la recuperación electoral en menoscabo del PP.

Lo que ya empiezan a anunciar las últimas encuestas electorales que hablan de un frenazo e incluso de una incipiente caída del PP, como la consecuencia directa del desafío de Isabel Ayuso a Pablo Casado que sin duda está dañando electoralmente al PP.

Dibujando en el horizonte electoral, aún muy lejano, la persistencia en la fragmentación del mapa político español en contra del bipartidismo del PSOE y del PP, y a pesar del hundimiento de Cs. Y todo ello mientras Vox se mantiene muy firme en la ultra derecha y mientras falta por ver el alcance y el nivel de las alianzas que Yolanda Díaz está trenzando a la izquierda del PSOE.

Naturalmente, este panorama está muy lejos de convertirse en realidad cuando, en principio y una vez que Sánchez apruebe los PGE de 2022, las elecciones generales se convoquen para finales de 2023. Salvo que Sánchez decida un adelanto electoral si repunta la economía de manera notoria y se confirma la crisis interna del PP.

En todo caso la recuperación económica del país es y será pieza clave y decisiva a corto y medio plazo de cara al horizonte político y electoral de los años venideros.

Y en esta cuestión de la esperada recuperación económica influyen dos elementos cruciales interno y externo: la política y la gestión de la vida pública (y fiscal) y de los fondos europeos, por el Gobierno de Sánchez; y la evolución en la UE y la escena internacional de las actuales crisis sanitaria (que repunta en el Este de Europa y de la que España parece a salvo), energética y comercial, lo que está fuera del alcance y también de la responsabilidad del gobierno español.

La economía será decisiva una vez mas y si el esperado crecimiento en España no alcanza las cotas esperadas ello favorecerá al PP siempre y cuando se acaben las disputas internas y Casado refuerce su liderazgo y recupere la autoridad. Pero si Sánchez lograra relanzar con fuerza la economía y el empleo, en ese caso volverá a gobernar el PSOE con sus aliados nacionalistas y la extrema izquierda.

A sabiendas en La Moncloa, como también saben en Génova 13, que cuando arranque la futura campaña electoral el ‘voto útil’ favorecerá a las opciones mayoritarias de PSOE y PP. Aunque puede que no con la intensidad de los pasados tiempos del bipartidismo, porque habrá que contar con los extremos de la izquierda y la derecha y también con la evolución de los partidos regionales del nacionalismo, así como de los movimientos que empiezan a perfilarse en el ámbito españolista tanto regional como provincial.