El regreso de Oughgourlian

Ouhgourlian

Mientras los diarios conservadores El Mundo y El País atacan al presidente del PP, Pablo Casado, y se posicionan a favor de Isabel Ayuso, en la otra orilla de la batalla mediática, ha reaparecido el presidente del Grupo PRISA Joseph Ouhgourlian con unas llamativas declaraciones sobre la situación del Grupo en las que afirma que a su llegada a PRISA encontró una compañía ‘súper mal gestionada o no gestionada en los últimos 13 años, en manos de sus acreedores especialmente y de gente que no sabía de gestión”.

Un ataque injusto y descortés a Juan Luís Cebrián y Javier Monzón, que fueron los principales gestores de PRISA en esos últimos 13 años. A lo que Ouhgourlian añade afirmaciones notables como que no piensa separar los negocios de Educación (Santillana) y Medios (El País, As, SER y Cinco Días) para refinanciar la Compañía diciendo: ‘No veo que tenga mucho sentido separar los activos. No creo que el mercado pagara por esto ni que ayudara a la compañía a desarrollarse. Las finanzas deben estar al servicio de un plan y llevamos en cambio 13 años trabajando al servicio de los acreedores”.

Confirmando el Presidente de PRISA la mala situación financiera del Grupo y de sus medios para lo que anuncia una nueva refinanciación y lo que sería imposible si no está Santillana porque la cuenta de resultados de los Medios es bastante mala, como escribió en este diario Fernando González Urbaneja en fecha reciente: https://www.republica.com/la-bolsa-o-la-vida/2021/10/27/prisa-una-cuenta-dos-versiones/.

Ouhgourlian hizo estas declaraciones en una conversación con Ignacio Escolar durante un congreso periodístico en Huesca. Y en ella también habló de la pretensión del Grupo Vivendi (con él que él tiene una estrecha relación) de alcanzar el 29,9 % del accionariado de PRISA aclarando que Vivendi no tiene aspiraciones ‘hegemónicas’ en el Grupo español. Lo que tampoco es cierto porque esa hegemonía la pretenden consolidar Vivendi y Amber, el Fondo que controla el propio Ouhgourlian con la compra de acciones de los primeros socios españoles.

Los que perdieron el control de PRISA en favor de Ouhgourlian tras pactos y las presiones que el financiero urdió con Pedro Sánchez en La Moncloa, o con su entorno a cambio del compromiso de convertir el Grupo PRISA y, especialmente el diario El País y la Cadena SER, en dos medios ‘sanchistas’ al servicio exclusivo del Presidente del Gobierno.

Y no en un diario del ‘centroprogresista’ como afirma el financiero Porque los pactos de Sánchez con los pro etarras de Bildu, los golpistas de ERC, los comunistas de UP y los separatistas del PNV, sitúan a Pedro Sánchez en la izquierda radical.

Por otra parte Ouhgourlian se desmiente a sí mismo, una vez que cuando llegó a la presidencia de PRISA prometió, en una entrevista en El Pais, garantizar ‘la independencia’ del diario del que ahora afirma que debe ser de ‘izquierdas, feminista y ecologista’. Lo mismo que Sánchez dijo en el 40 Congreso del PSOE.

O sea, cero independencia socialdemócrata, o de centro e izquierda, como a diario se aprecia en portadas y editoriales del periódico. Y culto al autócrata de la izquierda radical Pedro Sánchez y a su ‘régimen’ presidencialista de poder, al que ahora tendrán que apoyar Vivendi y Amber.

Y lo que confirma Ouhgourlian cuando afirma:“ Yo no he cambiado la línea editorial, se cambió con la salida de Antonio Caño (un buen periodista recientemente expulsado de la empresa con pésimas maneras) y la llegada de Sol Gallego-Díaz. Yo estaba a favor de cambiar la línea editorial por razones bastante evidentes. De un medio de centroizquierda nos habíamos convertido en un medio de derechas, lo cual era un sinsentido absoluto y era una traición a nuestros lectores”. Y añade: “Me dolía ver cómo en algunos aspectos en la cúpula nos habíamos convertido en una casa de apuestas políticas”.

En la que está claro que, por el momento, ha ganado Ouhgourlian como el paladín de Sánchez que le garantiza el control de PRISA, como el buque insignia de su enorme aparato de comunicación pública y privada a fin de evitar una verdadera opción socialdemócrata y el periodismo independiente como la que durante mucho tiempo adornó estos medios de comunicación.