El juego del calamar de La Moncloa 

Sánchez Iglesias Calvo Juego del calamar

La crisis de Gobierno que Pedro Sánchez llevó a cabo en julio y en la que organizó una importante escabechina entre sus ministros y asesores más influyentes fue el resultado de la versión española del coreano ‘juego del calamar’. 

El que Sánchez puso en marcha a principios de año para poner a prueba a ministros y dirigentes del PSOE hasta que el pasado 10 de julio el presidente anunció la lista de perdedores y ganadores en el nuevo Gobierno.

El primer muerto del juego fue Pablo Iglesias, que mareado por Sánchez dimitió del Gobierno y se fue a Madrid donde hizo un ridículo espantoso y, tras su fracaso electoral en la capital del Reino, dejó la política a la que ahora está regresando como tertuliano y predicador, que es lo suyo.

En la partida fue el actual ministro de la Presidencia Félix Bolaños quien se proclamó campeón y se quedó con el poder de la vicepresidenta Carmen Calvo y del Jefe de Gabinete, Iván Redondo.

Y en el camino se quedaron también otros artistas como el ex ministro de Justicia Juan Carlos Campo, o la difusa ex ministra de Exteriores Arancha González Laya (cuyo traje naranja echaremos de menos), que enredada está en los tribunales por causa del caso del líder del Polisario, Brahim Ghali, y de su presunta ilegal entrada y salida en nuestro país.

Y por supuesto en la partida del calamar figura la misteriosa ‘muerte’ o caída del ex ministro de Fomento y ex secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, también conocido como ‘falso obispo del Palmar’ por causa de su aspecto episcopal. Y cuyo cese de ministro y expulsión de la Ejecutiva del PSOE sigue siendo un misterio, aunque hay rumor de posibles negocios.

O, vaya usted a saber, de algún contubernio con la vicepresidenta Delcy de Venezuela cuando hizo escala ilegal en Madrid, lo que ella explicó diciendo que había sido invitada por el ex presidente Zapatero. El famoso ZP.

Otro de los participantes en el ‘juego del calamar’ que ha salido sin pudor y sin vergüenza política a apoyar a Otegi. Y del que el ‘Pollo Carvajal’ y ex jefe espía de Chávez ha dicho que tiene una mina de oro en Venezuela. Y por eso y largar de Monedero imaginamos que Marlaska le negó asilo político y, en cuanto se acaben los recursos, al Pollo lo extraditaran a USA donde ya está su ‘compadre’ en el tiempo de Maduro, Alex Saab.

A Calvo y Redondo los cesó Sánchez porque se peleaban mucho entre ellos y porque le fallaron. La una en la moción de censura de Murcia en marzo, los dos en las elecciones de Madrid, e Iván por el fiasco y ridículo encuentro de Sánchez con Biden en Bruselas durante 30 segundos en el mes junio y en una cumbre de la OTAN, (lo que curiosamente no aparece en el libro de Toni Bolaño).

En fin, Félix Bolaños ha ganado la primera partida pero ahora queda la de los apoyos a los PGE de 2022, en la que juegan Otegi, Urkullu y Aragonés. Y ya veremos lo que pasa porque acaba de comenzar y todavía nos queda por delante mucha tela que cortar, aunque los ataúdes del juego encargados ya pero falta por ver quien los va a ocupar.