El libro de Iván Redondo, sin presencia del poder

Dicen los políticos que cuando pierden el poder lo primero que les ocurre es que deja de sonarles el teléfono. A Iván Redondo, que ha ejercido con Pedro Sánchez más de político y con bastante poder que de asesor independiente, le está pasando algo parecido. Se apreció ayer en el hotel Palace de Madrid durante la presentación del libro que sobre él ha escrito Toni Bolaños.

Acto al que no asistió ningún miembro del Gobierno, ni dirigentes del PSOE, ni dirigentes de la oposición, ni primeros empresarios del país y desde luego tampoco Pedro Sánchez. Todos esos con los que Redondo mantuvo una intensa relación cuando era el ‘gran jefe’ del Gabinete de Pedro Sánchez, después de haberle asesorado durante sus últimas y triunfales campañas electorales y de haber trabajado para él como su ‘protector’.

La sala estaba llena sobre todo de periodistas, de los que fueron sus más cercanos colaboradores en La Moncloa, de amigos y familiares. Y durante la presentación del libro, una excelente crónica política sobre la personalidad y la trayectoria de Redondo, no hubo novedades ni titular de noticia porque, como ya había dicho el propio Iván ‘los secretos de vestuario se quedaron en el vestuario’.

Sí hizo Redondo, en el inicio de su anunciado ‘año sabático’ pronósticos políticos sobre el presente y futuro del país y reiteró lo que ya declaró en Antena 3 TV: que en el futuro los políticos que pueden lograr la presidencia del Gobierno son Pedro Sánchez, Pablo Casado y Yolanda Díaz, a la que presentó como la posible líder de los menores de 45 años y de los jóvenes, diciendo que en España puede convocarse un nuevo 15-M.

No estuvo muy generoso con el futuro del PSOE del que dijo que pierde electores de más de 65 años en favor del PP y asegurando que en España el bipartidismo no volverá. Y que Yolanda Díaz puede restarle muchos votos al PSOE. Sin descartar un adelanto electoral en Andalucía y Valencia para así marcar una tendencia política y electoral, como ocurrió con las elecciones de Madrid, que dieron paso al liderazgo de Casado y PP en las encuestas.

A Pedro Sánchez le recomendó valentía -algo de lo que presume Sánchez- y le dijo que tiene dos opciones que están entre lo que vino a calificar como la ‘restauración’ o la ‘reforma’. Sin explicar a qué reforma se refiere, aunque habló de la reforma de la Constitución.

Y aunque Redondo se proclamó ‘republicano’, aseguró que en el caso de un referéndum sobre Monarquía o Republica, que cree que no se producirá, a él le gustaría dirigir la campaña de la Monarquía convencido de que ganaría en esa hipotética confrontación. A la vez Redondo pronosticó que ahora la gran batalla política no será económica, a pesar que reconoció la gravedad de la crisis energética, sino sobre España, el proyecto que para España ofrezcan los unos y los otros.

O sea la soledad del poder, el calor de la prensa y de los amigos y el inicio de una nueva etapa de su vida para un poderoso que dejó de serlo como lo acaba de comprobar.