La pasión canina de Podemos

Ahora resulta que los de Podemos han despertado su ‘instinto animal’ y han propuesto normativas legales en las que se pretende obligar a todo aquel que decida tener un perro de compañía a hacer un curso de preparación del futuro dueño, para que trate como es debido y la Santa Iglesias nos enseña, desde San Francisco de Asís hasta nuestros días, al animal.

O sea que no hay cursos de preparación y examen correspondiente para los padre de familia que esperan tener un hijo, y si los hay para quien pretenda adquirir un cachorro como animal compañía.

La verdad es que como maquinas de ocurrencias varias los de Podemos no tienen precio y está claro que no saben nada de perros, ni de mascotas por más que hay desaprensivos que maltratan a los animales y que ya tienen su castigo en el Código Penal.

Los perros son unos animales excepcionales dotados de un sexto sentido y de una intuición y lealtad extraordinarias. Y el único disgusto que dan a sus dueños es el de su muerte a una avanzada edad o por enfermedad. Todo lo demás son alegrías y compañía a muchas personas en soledad, cuando no de ayuda extraordinaria para enfermos o personas con dificultades como es el caso de los perros lazarillos de los ciegos.

O los perros salvavidas que detectan a personas atrapadas en terremotos o que ayudan a los policías y militares contra el tráfico de drogas o para poder detectar minas personales en un terreno de reciente o antiguo uso militar.

Y en este caso que nos ocupa y en esta misma página tenemos perros que detectan a los idiotas de la política que son legión, y entre los que habría que incluir en páginas destacadas a quienes han preparado ese borrador de Ley o de normativas sobre las mascotas y perros de compañía.

Otra idiotez es que los cachorros de perros no se podrán comprar en tiendas de mascotas -¿donde entonces?- ni utilizar perros en anuncios publicitarios como los de ‘Curro se va al Caribe’ y cabe imaginar que tampoco en películas como Lassie, Rin Tin Tin, Beethoven o The Artist.

El proyecto de Ley que impulsa Podemos de Protección y Derechos de los Animales excluye el derecho a la vida de los pollos, los cerdos, las ovejas, las cabras, y las vacas y terneros que diariamente se llevan a ejecutar de la más vil manera al manadero. Y qué decir de los millones de peces que se pescan y asfixian cruelmente en las redes o en las violentas almadrabas a golpes de afilados garfios.

Cursillos hay que dar pero no a los tenedores de perros, con sus exámenes incluidos, sino a los políticos que llegan al Parlamento o a cargos públicos de notoriedad, al menos para que no digan demasiadas tonterías ni lancen sus ocurrencias para incluirlas en un texto legal. Y preguntamos ¿qué curso hizo Pedro Sánchez antes de acoger a su perrita Turca en La Moncloa? A lo mejor incluso hizo oposiciones, una tesis y sacó un doctorado en mascotas en línea con lo que ahora proponen tan astutos legisladores del maravilloso mundo animal.