Entrevista trucada de Évole y el doctor Frankenstein

Iván Redondo en 'Lo de Évole' (La Sexta)

Mucho ruido y pocas nueces y ningún titular durante la entrevista de Jordi Évole a Iván Redondo, que La Vanguardia destripó el día antes con un anticipo de lo que parecía mas llamativo que es muy poco y escasamente relevante.

En realidad la entrevista está trucada porque Évole es ‘sanchista’, pro PSOE o en todo caso de izquierdas y pro nacionalista (hay que ver con que ‘delicadeza’ entrevistó al delincuente Junqueras) y Redondo, de un tiempo a esta parte –antes estuvo con Monago del PP- está en la misma orbita de Sánchez donde dice que seguirá y anuncia que va a votar.

De la misma manera que Redondo dice, y eso si que es intencionado, que mantiene una buena relación con Sánchez lo que le ayudará en su trabajo de comunicador y de influencia. Donde por un lado pretende aparecer como ‘mago’ de la comunicación y, por el otro, estar cerca del poder sabiendo Redondo que el Poder es Sánchez y el Gobierno otra cosa, al servicio de Sánchez (y no de España).

Pero está claro que Évole y Redondo son ‘compadres políticos’ y esa complicidad desactiva la entrevista e impide que se entre en asuntos importantes y de fondo como son los pactos ‘Frankenstein’ –Rubalcaba dixit- que llevaron a Sánchez al poder de la mano de golpistas catalanes y lo socios de ETA y del comunismo radical de UP. Lo que constituyó una fractura del pacto democrático y constitucional de la Transición.

Y como consecuencia de todo ello se ha iniciado un proceso temerario de centrifugación de la cohesión nacional española que veremos donde acaba, y el vuelco en las relaciones sociales condicionado por Podemos que en los tiempos convulsos de la economía que incluye otros riesgos de calado y cohesión social, ajenos a la necesaria convergencia política y fiscal con la UE y muy a pesar de los famosos 140.000 M. de créditos y ayudas europeas.

Al fondo de todo ello está la pregunta del millón que nunca hará el tal Évole de: ¿vale todo en política y a cualquier precio con tal de llegar al poder y para permanecer en él?

¿No es el ‘vale todo y a cualquier precio’ para llegar y permanecer en el poder lo único que impulsa a Sánchez? Y no un proyecto democrático, europeista y modernizador de España que no se puede articular con los separatistas catalanes de ERC (incluso de PDeCAT en la censura), los pro etarras de Bildu, a los que protege el PNV al que le acaban de entregar las llaves de las cárceles vascas, y que ampara Podemos tanto en Cataluña como en el País Vasco?

Y otra pregunta más que Évole nunca se atrevería a hacer a Redondo: ¿le aconsejó a Sánchez que mintiera en la campaña electoral del 10-N, diciendo que nunca pactaría con Podemos, Bildu, ERC, y que nunca le daría los indultos a los golpistas y que traería a España a Puigdemont?

Esta es la cuestión fundamental que afecta a España y que impidió, por culpa de Sánchez y Rivera, un Gobierno de PSOE y Cs en abril de 2019. Y, tras el estallido de la pandemia y su duro impacto económico y social un acuerdo nacional PSOE-PP, similar al alcanzado en las principales naciones de la Unión Europea como Francia, Alemania e Italia.

Pero Évole es un fan del pacto Frankenstein, y entonces nada de esto aparece en la entrevista inicialmente trucada entre dos sanchistas, Y eso de si cesaron a Redondo o dimitió él, su relación con Calvo, el fiasco de Murcia y Madrid y la entrevista con Biden son anécdotas que nada tienen que ver con el fondo de la cuestión que no es otro que la ciega y temeraria ambición de Pedro Sánchez por el control y la permanencia del Poder al margen del interés general de España y los grandes logros históricos de la Transición.

Dice Redondo que la decisión de la moción de censura la tomó Sánchez y que el colaboró en su puesta en marcha. Y la pregunta que surge a ese respecto es la de ¿quién de los dos es el astuto doctor Frankenstein?