Pepa Bueno manipula ‘El País’

La portada del diario ‘El País’ de este domingo (3/10/2021) que se abre a cuatro columnas con el titular de ‘Casado aplaza el viaje al centro’ hay que guardarla como uno de los más llamativos ejemplos de la manipulación informativa, porque no se trata de un titular sobre lo ocurrido este sábado en la Convención Nacional del PP sino del título de un editorial intencionado en contra de Casado y a favor de Sánchez, ‘el intocable’ para el periódico.

En la tarde del domingo el diario sanchista resumía con otro editorial y final de la Convención del PP diciendo: ‘Casado entierra la apuesta moderada y se lanza a competir con Vox’. Y puede que algo de eso sea así pero esa no es la noticia ni la información de lo que dijo Casado.

Ya sabemos que la nueva directora de 'El País’, Pepa Bueno, nunca trabajó en la redacción de un periódico y que su pasión de locutora sanchista es inagotable, como lo ha demostrado en la SER. Pero las portadas no son el lugar habitual -puede que excepcional- de los editoriales salvo que se busque manipular la información.

Lo de que debería de denunciar el ‘defensor del lector’ del diario Carlos Yarnoz, de acuerdo con las normas y espíritu del ‘libro de estilo’ del diario, o lo contrario Yarnoz debería de cerrar su sección.

Hace tiempo, desde que Soledad Gallego llegó a la dirección del diario que ‘El País’ dejó de ser un periódico independiente y progresista para derivar en un medio ‘sanchista’ al servicio del aparato y la propaganda del autócrata y primer inquilino de La Moncloa.

Lo que ha propiciado la expulsión o la marcha de prímenos columnistas del periódico y el cese indecente y de mala manera del que fue su último y gran director Antonio Caño, quien poco antes de su cese se atrevió a publicar un artículo crítico con Sánchez que se convirtió en su última colaboración.

No estamos diciendo con todo esto que Pablo Casado sea de ‘centro’ o que le haya salido bien la Convención Nacional que envenenó Isabel Ayuso y que entorpecieron Sarkozy, Rajoy, Vargas Llosa y Aznar con sus disparates en el recorrido itinerante del evento que, por culpa de Isabel Ayuso y desde hace semanas, se ha convertido en una oportunidad perdida.

Pero el análisis de todo esto tiene su natural ubicación en las páginas de los diarios en la Sección Editorial y en los artículos de opinión, pero no abriendo a cuatro columnas la sagrada primera página de un diario como ‘El País’, en cuya hemeroteca están algunas de las más brillantes páginas del periodismo de la transición.

Anunciaba ayer ‘El País’ el cambio de su diseño digital pero como dice el refrán ‘aunque la mona se vista de seda, mona se queda’. Y para colmo Pepa Bueno decía sin pudor: ‘el compromiso es informar con rigor’(sic). Pero de nada sirve retocar el diseño digital si se destroza el contenido informativo que pronto se convertirá en triunfal, a nada que comience el 40 Congreso del PSOE, como pronto se comprobará.

O ¿acaso exigirá ‘El País’ a Sánchez y al PSOE que rompan sus relaciones y pactos con UP, ERC y Bildu, en pos de la cohesión nacional de España y de soluciones coherentes y razonables para abordar los problemas económicos y sociales más urgentes de este país? O que se respete en toda España el derecho constitucional de hablar y trabajar utilizando la lengua española, sin ser por ello objeto de sanciones o de discriminación. Y que, al menos en los medios de comunicación del Estado se acepte la independencia de criterio informativa; o que se acabe de una vez con una fiscalía del Estado militante.

Lo del regreso de las dos Españas -‘españolito que vienes al mundo…’- se proyecta más allá de la política y ya alcanza a los medios de comunicación, cada vez más militantes a izquierda y derecha y en casos como el que nos ocupa volcados en la burda manipulación.

De manera que eso de separar la información de la opinión, habitual en el periodismo anglosajón, en España está desapareciendo en favor de otra cosa bien distinta que se llama la ‘propaganda’ al servicio de éste o aquel partido o líder político. De manera que son pocos los medios que priman la información en la páginas de noticias y secciones informativas para contar ‘lo que pasa o lo que ha ocurrido’ y que ofrecen una opinión cualificada y plural, para que los lectores saquen luego sus propias conclusiones.

Y si esto está ocurriendo en la información general española, qué se puede decir de lo que pasa en los medios de comunicación públicos y privados del soberanismo catalán y vasco donde incluso se hace la apología del golpe de Estado con la mayor ligereza y complicidad.

Pepa Bueno se ha lucido y todo apunta a que esto sólo es el principio y que se va a superar en el 40 Congreso del PSOE como se verá.