A palos con Casado desde las trincheras del PP

Desde la UCD hasta nuestros días el centro derecha español ha sido a lo largo de los últimos años, y con algunos paréntesis de mayorías absolutas, víctima del cainismo político. Como ahora y en plena Convención Nacional del PP le ocurre a Pablo Casado con el ‘fuego amigo’ que le llega desde el interior de su propio entorno político y mediático, como lo hemos visto con la reciente embestida de Isabel Ayuso.

La que a buen seguro que continúa aspirando a ser la candidata del PP en las próximas elecciones generales, a nada que las encuestas independientes anuncien una clara recuperación de Pedro Sánchez, lo que aún está por ver.

El origen de la revuelta interna está en FAES y lo preside José María Aznar quien ya hizo lo imposible para enturbiar el mandato del ex presidente -que él nombró- Mariano Rajoy, esencialmente porque el gallego no se subió, con buen criterio, al carro de mentiras de Aznar sobre los atentados terroristas islámicos del 11-M en Madrid.

Aznar sigue empeñado en pilotar la derecha española y ahora cree que el que fue su pupilo Pablo Casado es ‘un blandito’, y que la populista Ayuso puede ser la horma del zapato de Sánchez en las elecciones de 2023. Y en eso está Aznar, y su ‘combo’ político y mediático ultra conservador (y lejos del decisivo centro de la política), desde donde el diario El Mundo no cesa de arrear estopa a Casado.

Y ayer con un misil de su columnista estrella Arcadi Espada quien dijo de Pablo Casado que ‘no lleva nada dentro’. Bueno, el ídolo político de Arcadi no hace mucho era Albert Rivera y ya sabemos como acabo. Y luego le gusta el modelo ‘liberal’ de Cayetana Álvarez de Toledo que también se estrelló frente a Casado. Y puede que en el fondo a Arcadi lo que espera es el regreso de Aznar, salvo que se haya ‘enamorado’ del populismo Ayuso, y esta sí que está hueca y además no sabe hablar, lo hace muy bien Casado.

De Adolfo Suárez se decía, desde los ‘ilustrados’ traidores de la UCD y del entorno de Manuel Fraga, a quien consideraban un portento de sabiduría, que era un político sin gran formación y por lo tanto incapaz de liderar la Transición. Pero una vez que a Suárez le dijeron a la cara que Fraga estaba mucho más preparado que él, Adolfo respondió: ‘es verdad que Manuel Fraga tiene la cabeza llena de cosas, pero no le cabe ninguna más’.

Y esa lección magistral del gran artífice de la transición que fue Suárez y que se enfrentó al golpismo de Armada y de Tejero en el Congreso no se debería de olvidar.

Y no está mal que Arcadi recuerde que Mariano Rajoy es ‘registrador de la propiedad’, siempre que recuerde que: el gallego fue incapaz de frenar la corrupción y la batalla destructiva en el PP entre Bárcenas y Cospedal; que debió haber aplicado el artículo 155 de la Constitución en Cataluña el 7 de septiembre de 2917, evitando el referéndum que luego no supo frenar; que no debió adelantar las elecciones catalanas; y debió adelantar las elecciones nacionales horas antes de que en mayo de 2018 Sánchez le presentara la moción de censura; en la que Rajoy se negó a dimitir y se fue de copas para ‘celebrar’ la llegada de Sánchez al poder que él facilitó.

Y no estamos diciendo con todo ello que Casado nos parezca el líder mejor y providencial, frente al ‘sanchismo’, del centro derecha español. Pero si que tiene y merece una oportunidad sin descalificaciones de bulto que algunos le lanzan al aire, desde las trincheras mediáticas del PP, con gran frivolidad.