Angela Merkel debe liderar la UE

El domingo elecciones en Alemania con pronóstico favorable a la SPD de ex vicecanciller Scholz que presume ser el verdadero heredero de Merkel y no el candidato de la CDU Laschet. Y luego están ‘los verdes’ como la tercera fuerza y tras ellos los ‘liberales’ compitiendo con la extrema derecha que se llama Alternativa y con los que nadie quiere pactar.

¿Qué va a pasar? No se sabrá hasta el domingo porque las encuestas dicen que la SPD va en cabeza y la CDU remontando. Lo que sí sabemos es que a partir del lunes Angela Merkel, a la que los alemanes llaman cariñosamente Mutti (mamá), se retira de la política después de estar 16 años en el poder y de una encomiable y exitosa gestión en la que puede que su solo error haya sido proponer a Laschet como su sucesor.

Merkel, con 67 años y su gran experiencia y conocimiento de Europa, es aún demasiado ‘joven’ para retirarse y no cabe la menor duda de que ella podría ser la líder de la Unión Europea, para construir la Unión Política y de Defensa  a nada que su ex ministra de Defensa, Ursula Von Der Leyen entienda que  su presidencia en la Comisión Europea no funciona y que debería dimitir y dar paso a Merkel.

Entre otras cosas porque Leyen carece de prestigio e influencia internacional y porque fracasó en las negociaciones del Brexit, que sigue mareando Boris Johnson desde Londres. Como se equivocó en la compra de las vacunas contra la pandemia y en Turquía dejó que Erdogan la sentara en un segundo nivel por ser una mujer. Y sobre todo porque no tiene el liderazgo fuerte que Europa necesita, ni discurso ni iniciativa política propia y original.

Sí ya sabemos que a Leyen le quedan varios años de mandato al frente de la Comisión Europea pero la UE, ante las nuevas alianzas en curso y nuevos problemas europeos e internacionales, no puede permitir que una líder del tamaño de Merkel se quede en su casa como una simple jubilada.

De manera que por muy descabellado que parezca en el seno de la UE se debería organizar una revuelta para recuperar a Angela Merkel al frente de la Comisión Europea, o del Consejo Europeo, que preside el calzonazos belga de Charles Michel. Otro alto funcionario europeo sin liderazgo ni influencia necesaria para que la voz de Europa se escuche con respeto en la capitales europeas así como en Washington, Moscú y Pekín.

¿Qué hacer? Pues poner en marcha una iniciativa ciudadana europea para recuperar a Merkel y situarla al frente de la UE. Una tarea que deberían de impulsar y apadrinar Draghi desde Roma y Macron desde París. Y que sin duda sería muy bien acogida por los ciudadanos de la UE y las primeras naciones de Occidente. Entonces ¿a qué esperamos? Bueno, nosotros ya estamos comenzando y otros deben seguir.