Yolanda Díaz, la vicepresidenta de moda

Mano de hierro en guante de seda, modales exquisitos y conocimiento técnico de las cuestiones que aborda, así es la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La política mejor valorada de España según la última encuesta del CIS, con un 4,6 %, y por delante del presidente Pedro Sánchez que logra un 4,5 %.

Yolanda Díaz, diputada y ministra de Trabajo desde el 20 de enero de 2020 fue propuesta por Pablo Iglesias a Pedro Sánchez para la vicepresidencia segunda del Gobierno poco antes de que anunciara su retirada de la política tras su fracaso en las elecciones madrileñas del 4-M.

Asimismo, Iglesias propuso a Díaz como la candidata de UP a la presidencia del Gobierno, para cuando se convoquen las próximas elecciones generales y a pesar de que Yolanda no milita en Unidas Podemos sino en el Partido Comunista de España.

Condición de militante comunista que le ha valido a Díaz muchas y duras críticas desde los sectores políticos y mediáticos de la derecha y en días recientes porque la vicepresidenta escribió y publicó un prólogo para una nueva edición de ‘El manifiesto comunista’ de Marx y Engels.

Pero la vicepresidenta no se inmuta ni pierde la sonrisa que suele exhibir en las reuniones ‘a cara de perro’ que mantiene con la CEOE. Por ejemplo ante la anunciada subida del SMI que se anunciará en breve por un monto de 15 euros mensuales más. Discrepancias y desencuentros que también tiene con la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, a la que Díaz ya le ha ganado varios pulsos y con la que espera celebrar -a igual que con la CEOE- la gran batalla de la reforma laboral.

Díaz, que es abogada y tiene cursos de postgrado en relaciones laborales, es una dura negociadora pero también pragmática y está convencida que un pacto, aunque no sea de máximos, es mejor que una ruptura o ausencia de acuerdo y esta actitud le ha valido reconocimientos de sus adversarios.

Y, ahora, no cesa de asumir protagonismo político y social lo que sin duda le ha valido para mejorar su valoración en las encuestas y también en el seno de la izquierda radical donde su empuje político de deja de crecer. Incluso por delante de los primeros dirigentes de UP, IU (Belarra y Garzón) llegando a convertirse en la política mejor valorada de todas las formaciones -incluida el MP de Errejón- que están a la izquierda del PSOE.

Y da la impresión que el pragmatismo de Díaz y su disposición a pactar es algo que satisface a Pedro Sánchez, porque además la vicepresidenta no es amiga de declaraciones estridentes y provocadoras, como las que Iglesias solía hacer para armar jaleo y lograr notoriedad.

De manera que mucha atención con esta vicepresidenta y dirigente de la izquierda radical, de la que se dice que juega a ser política ‘transversal’. Porque en los próximos meses asumirá bastante protagonismo y ello le dará un plus de poder en el Gobierno, más fama y notoriedad. Y si sigue por el camino que va podrá incluso recuperar electoralmente parte de los votos que perdió UP con la marcha de Iglesias y la aparición de Errejón. Político este último con el que Díaz tarde o temprano se encontrará.