Almodóvar, Francisco y el Rey desterrado  

Han pasado tantas cosas, la mayoría malas, en los dos últimos años dentro y fuera de España que nuestra capacidad de asombro y de discernimiento sobre los nuevos e incesantes acontecimientos políticos y sociales se nos ha esfumado entre la vorágine de la actualidad trepidante que va enterrando las noticias de ayer con las de hoy y así sucesivamente.

Si el jueves el precio de la luz encendía el debate político ayer viernes era el desterrado en Abu Dhabi -sin ser juzgado- Rey Juan Carlos I quien inundaba las portadas. Y en próximos días otras noticias llegarán que harán buenas las peores pasadas, en este tiempo de incertidumbre y permanente temor al presente y al futuro.

El atentado terrorista que causó la muerte de 13 soldados de los EEUU en las afueras del aeropuerto de Kabul dio la vuelta al mundo, mientras que los cientos de muertos semanales que está registrando España por causa del Covid-19 no interesan a nadie.

Una auténtica hecatombe, ahora desapercibida, mientras Sánchez se nos vanagloria del incremento de la vacunación y España se acerca en silencio a la cifra de los 20.000 muertos provocados por una pandemia que sin duda se ha gestionado muy mal.

Y lejos queda el culebrón de Mbappé tapado con la merecida derrota de la Selección española frente a la de Suecia, mientras Pedro Almodóvar estrena en Venecia la enésima película sobre su ‘mamá’ y seguimos esperando que este Pedro nos ofrezca algo distinto como una nueva versión del western de ‘La Diligencia’ de John Ford, o un ‘remake’ de Casablanca con Al Pacino en el papel de Rick.

Y para que no falte de nada el Papa Francisco, pro independentista catalán, le dice a los españoles que debemos de reconciliarnos con nuestra Historia, cuando son la Iglesias Católica y el Vaticano, empezando por Francisco, los que tienen que hacer su reconciliación con Jesús.

Para empezar suprimiendo el celibato que provoca la pederastia y poniendo fin a la marginación de las mujeres en la Iglesia, porque muchos Apóstoles estaban casados y porque María, la madre de Jesús, y Magdalena ocuparon posiciones de gran notoriedad e influencia en los albores del cristianismo.

Pasan cosas tan asombrosas en este país que a lo mejor vemos juntos a Pablo Iglesias y Santiago Abascal en la manifestación anunciada por Vox contra la subida del precio de la luz.

Como puede que un día de estos, y tras aparecérseles la Virgen de Fátima a Pablo Casado y el mismísimo Satanás a Pedro Sánchez, ambos líderes del bipartidismo nacional español se reúnan en el monasterio de Santo Domingo de La Calzada y acuerden allí formar un Gobierno de unidad nacional.

La esperada ‘gran coalición’ que los alemanes suelen practicar con tanto éxito y facilidad como lo volveremos a ver muy pronto ahora que se nos va Ángela Merkel una posible ‘chica Almodovar’ y una extraordinaria líder de la política europea imposible de igualar.