El Papa Francisco habla con Carlos Herrera

Ha estado Carlos Herrera hace pocos días almorzando con el Rey emérito Juan Carlos I en Abu Dhabi, y de esa seguramente interesante conversación Carlos ha guardado para sus adentros la noticia con su obligada discreción.

Y poco después se ha trasladado al Vaticano donde ha entrevistado para la COPE al Papa Francisco en una entrañable y muy completa conversación que pone en valor la dimensión humana del Pontífice y donde nada de la actualidad mundial se quedó en el ‘tintero’ o el micrófono de la entrevista.

Pero de ella nos han preocupado y mucho las palabras del Pontífice sobre el independentismo catalán, que en nuestra opinión revelan por parte del Papa un cierto desconocimiento de la realidad y la Historia de España.

Y de especial manera nos llamó la atención su error de sacar a colación del problema catalán el caso de Kosovo, lo que fue una cita desafortunada que no viene al caso español por parte del Papa Francisco.

Como desafortunado fue el apoyo de la Conferencia Episcopal Española, al entrar en los terrenos del ‘Cesar’, a los indultos que el presidente Sánchez concedió a los golpistas catalanes a los que varios obispos catalanes dieron su apoyo durante el golpe de Estado catalán, ilegal e inconstitucional, del otoño de 2017.

Habla el Papa de la necesidad de profundizar en España en la reconciliación tras la Guerra Civil española ocurrida en nuestro país en el Siglo XX. Pero quizás desconoce el Pontífice el hecho y el gran alcance de la reconciliación nacional que se produjo en España al inicio de la Transición.

Un reencuentro histórico que los Gobiernos de Sánchez y Zapatero, en pos de disfrazarse de izquierda republicana, han querido obviar con sus leyes de la memoria histórica, el remover de las tumbas y el abrir de viejas heridas de la fratricida Guerra Civil.

Pero esta izquierda que nos gobierna debería recordar -y el Papa Francisco debería saber- que quienes, en la verdadera reconciliación de la Transición, representaban a la izquierda y la II Republica fueron dirigentes políticos del fuste y protagonismo histórico como el que tuvieron en ese momento clave de la Transición: Dolores Ibarruri, Santiago Carrillo, Rafael Alberti, Marcelino Camacho, Simón Sánchez Montero, Nicolás Redondo, Felipe Gonzalez, Alfonso Guerra, Enrique Tierno Galvan, etc.

Y desde luego nos hubiera encantado escuchar al Papa Francisco diciendo que España es una democracia y una gran nación con más de 500 años de Historia. Y esa histórica unidad nacional no solo ‘es fascinante’, como dice el Papa, sino que es la verdad frente a quienes por ambiciones personales de la ideología y el nacionalismo destructivo la quieren reinventar.

No hay pues en España una reconciliación pendiente con nuestra Historia del Siglo XX y en eso el Papa se equivoca. Y puede que por culpa de algún diablillo de esos que aún revolotean por el Vaticano después de pasar y de conspirar en la Abadía de Montserrat.