España en la final soñada con Brasil

Con cuentagotas van llegando las medallas de Tokio para España y ayer llegó la décima con un golazo de Marco Asensio en la prórroga que puso fin a las aspiraciones de Japón. La selección anfitriona y una de las favoritas que, en la semifinal frente a España, no estuvo acertada, entre otras cosas porque los españoles controlaron a Kubo, la estrella del conjunto nipón.

El dream team del baloncesto español de los últimos años se acabó y dará paso a una nueva generación ahora que se retiran los hermanos Gasol y de especial manera un Pau que forma parte de la historia del Basket y que nos ha dejado una impresionante estela de triunfos bajo su ejemplar liderazgo.

Sin embargo la Selección olímpica de fútbol, un poco ‘a la chita callando’ y con poco gol, ha ido sorteando a sus adversarios olímpicos y ayer aseguró la medalla de plata tras derrotar a Japón 0-1 en la prórroga con un soberbio gol del madridista Asensio. El que no salió de titular (en beneficio de Rafa Mir) y que finalmente fue quien nos dio el pase a la final olímpica donde el sábado nos espera el presunto ‘juego bonito’ de Brasil.

Una selección la carioca que eliminó a México en la tanda de penaltis y que, por lo tanto, tampoco nos parece un ser un obstáculo insalvable para que España se haga con el oro de Tokio en el primer deporte nacional español, repitiendo el oro de los Juegos de Barcelona y superando la plata de Sidney.

El problema, como dice Chencho Arias en estas páginas harto de razón y de indignación (sobre todo contra el entusiasmo absurdo de los comentaristas de TVE, en este y en todos los deportes olímpicos) es que España juega en horizontal, sin potencia y desborde en el ataque, sin disparos a puerta y con muy poco gol.

La Selección olímpica (como la nacional y los equipos de la Liga) tiene ‘la pólvora mojada’ porque no hay goleadores españoles en el momento actual del fútbol español y los que ahora tenemos en la Champion League son de importación.

Y seguro que también tiene razón el sabio Vicente del Bosque cuando dice que ‘hay que tener paciencia’ para defender y controlar el balón a la espera de la definitiva ocasión como ocurrió con Japón. Pero en la final de Brasil además de paciencia hay que lucir una cierta audacia, furia y corazón. Y si eso no es así el oro, que tenemos al alcance de la mano, volará hacia Brasil y a España le tocará la plata de consolación.