Carreño vence a Djokovic y oro en tiro olímpico

España rompe el maleficio del arranque de los Juegos en Tokio con una impresionante victoria de Pablo Carreño frente Novak Djokovic, el número uno del mundo que pareció desquiciado (rompió dos raquetas) y que se va de Tokio sin medalla. 

La meritoria victoria de Carreño se suma en la segunda semana olímpica a la  importante medalla de oro que esta madrugada han conseguido en ‘tiro olimpico’ por parejas los españoles Fátima Galvez y Alberto Fernandez en una final muy disputada frente a la pareja de San Marino. 

De esta manera la numerosa delegación española (de más de 330 atletas) alcanza la medalla número 5 y empata los resultados de anteriores Juegos cuando en las citas anteriores y en los siete primeros días teníamos 5 o 6 medallas. 

Pero por ahora ya tenemos cinco, la de oro, muy importante en tiro, las dos medallas de plata de Adriana y Maialen y el bronce de Pablo y David. Y ello y a pesar que algunas de nuestras esperanzas que contaban como triunfos no llegaron y ello está provocó cierto nerviosismo en la delegación olímpica de nuestro país. 

Y la natural decepción de los aficionados al deporte olímpico que madrugan para disfrutar del espectáculo y que ven que no llegan las medallas aunque hoy el madrugón valió la pena ante las escopetas de Galvez y Fernandez. A lo que se añade el consuelo de 11 diplomas olímpicos. 

Y si flojos iban los resultados deportivos, que se empiezan a enmendar en esta la segunda semana, mal va el entusiasmo desmedido de varios de los comentaristas de TVE que anuncian triunfos que no llegan y cantan algunas conquistas que no lo son. 

Como cuando, en el día de ayer y en la semifinal de 5.000 metros femeninos (ni siquiera en la final) un entusiasta locutor de TVE daba alaridos de alegría porque la corredora española Lucía Rodríguez que participó en esta prueba había llegado a la meta en el puesto ¡16! Llegando a decir el comentarista en cuestión: ‘hay que quitarse el sombrero’. Y todo porque la corredora había bajado 6 segundos su marca personal. 

Cuidado con el entusiasmo de TVE y con el latiguillo cursi y exculpatorio de los deportistas no acertados de ‘lo ha dado todo’, porque si no recuperamos y confirmamos el ritmo de las medallas que España merece estos Juegos de Tokio van a derivar en un gran cabreo nacional. 

Y ese posible fracaso olímpico español dañaría la imagen de España en el mundo deportivo, porque sabido es que los Juegos son un escaparate donde las grandes potencias y los países medianos exhiben su potencial deportivo como prueba de su progreso y capacidad. 

Aunque la enorme victoria de Carreño sobre Djokovic -que habrá celebrado Rafa Nadal- y el oro de nuestras primeras escopetas de tito olímpico nos dan nuevas esperanzas que ya se verá si en las competiciones en curso se pueden confirmar.