Tres merecidas y esforzadas medallas

Las tres primeras medallas olímpicas conseguidas por España en los Juegos de Tokio, plata de Adriana Cerezo en Taekwondo, plata también de Maialen Chourraut en piragüismo K1, y el bronce de David Valero en el ciclismo de Montaña, son triunfos que responden a denodados esfuerzos y sacrificios personales en deportes que carecen de un seguimiento popular en España.

Lo que aumenta, más si cabe el valor de estos triunfos olímpicos en los que se incluyen deportistas tan jóvenes como Adriana con sus solos 17 años. Y tan maduros y experimentados como el de Maialen, a sus 37 años, después de haber sido madre. La que además ya tenía otras medallas de bronce y oro en anteriores Olimpiadas, lo que completa su espectacular palmarés.

Y lo que demuestra que estos deportistas, que para muchos españoles eran  desconocidos (aunque Maialen sí gozaba de cierta popularidad en el País Vasco) merecen un reconocimiento especial por su hazaña en unos Juegos en los que sólo las estrellas mundiales recaban la especial atención de los medios de comunicación.

Aunque ello sea para bien y para mal como ha ocurrido con Jon Rahm en el golf tras dar positivo en una prueba de Covid, o como está pasando ahora con la estrella americana del atletismo Simone Biles, que se ha retirado de la competición por equipos, que ganó Rusia, tras declarar una crisis personal de ansiedad tras fallar un primer salto en el ‘potro’.

Todavía quedan expectativas para los atletas españoles que compiten en Tokio, aunque no sin dificultades en los equipos de Waterpolo, Balonmano, Fútbol y Tenis, deportes muy populares en nuestro país. Así como en Vela y en Piragüismo.

Deporte este último donde se tiene puesta mucha confianza en la actuación de la embarcación a cuatro en 500 metros que lidera nuestro abanderado Saúl Craviotto, que aspira incluso al oro en su especialidad.

Pero estas pretendidas nuevas medallas no van a ser fáciles de conseguir en unos Juegos de Tokio tan especiales y marcados por la pandemia del covid. Lo que hace que las expectativas iniciales de 20 medallas que hicieron los primeros responsables olímpicos españoles se nos antojen muy optimistas.

Y lo que obliga a estos mismos responsables a cuidar con vistas al futuro y de especial manera a los deportes minoritarios que son los que hasta ahora le han dado a España sus primeras tres medallas de manos de deportistas luchadores y esforzados como Adriana, David y Maialen nos lo acaban de demostrar.