Cayetana debe marcharse a Vox

La deslealtad de Cayetana Álvarez de Toledo para con Pablo Casado y el PP es cosa harta conocida en la derecha española. Y algo que suele fomentar José María Aznar en su empeño en pilotar el PP desde FAES -lo que Rajoy no le consintió-, un ‘centro de intrigas’ a favor de la unidad del PP con Vox, y con el que Casado ha cortado amarras al lanzar la ‘Fundación Propósito’ del PP.

Está visto que los pretendidos liberales españoles son un desastre y carecen de apoyo social, porque su pretendida excelsa y equidistante posición, más falsa que Judas ya no tiene seguidores, como se aprecia en el hundimiento de Cs. Lo que se suma al hueco que Sánchez dejó en el ala socialdemócrata de su partido, un amplio espacio político del centro que puede ocupar el PP, como se vio en las recientes elecciones de Madrid.

Porque el resto de los pretendidos liberales, los ‘Federicos’ y ‘Cayetanos’, de lo que están más cerca y lo que más les gusta es Vox y su líder Santiago Abascal. Y basta ver el respingo que ha dado Cayetana, a palos con el PP, -donde aún habita como diputada- porque el líder ceutí del PP, Juan Jesús Vivas, con la abstención del PP, facilitó a la Asamblea de Ceuta aprobar una moción en la que se declara a Abascal ‘persona non grata’.

Lo que responde al comportamiento de Abascal en la crisis de Ceuta con actitudes virulentas, xenófobas y anti españolas, rompiendo el que debería ser el consenso de todas las fuerzas políticas españolas frente a la agresión marroquí. Con el claro objetivo de Vox de calentar el conflicto en favor del aumento de la tensión con Rabat, con un ‘a mí la Legión’, que Abascal cree que beneficia a Vox.

Pues poco tiempo le faltó a Cayetana para saltar contra el PP hablando de un ‘error estratégico’ -de Casado, se entiende- y de ‘recurso sórdido’, en su defensa apasionada de Abascal en cuyo partido Cayetana debería de militar, después de darse de baja en el PP donde ya no pinta nada desde su airada salida del puesto de portavoz en el Congreso, tras el merecido cese que le propinó Casado harto de ‘coles’, deslealtades y de razón.

Y lo del ‘error estratégico’ del que habla Cayetana lo que puede provocar es el avance del PP por el centro, como la última encuesta de GAD3 acaba de demostrar en el menoscabo de Vox, que es lo que preocupa a Abascal.