Las elecciones andaluzas y la caza de Susana

El impacto de los indultos en toda España, la crisis del PSOE andaluz desde donde Pedro Sánchez pretende borrar a Susana Díaz del mapa andaluz, y las encuestas que ofrecen una amplia mayoría al PP del Presidente de la Junta, Juanma Moreno, son elementos lo suficientemente importantes como para que Casado y Moreno estén estudiando la oportunidad de un adelanto electoral en el Sur en línea con el reciente de Madrid.

Si Arrimadas y Casado hubieran llegado ya a un acuerdo de integración de Cs en el PP esa convocatoria de elecciones anticipadas estaría al caer. E incluso se podría precipitar si Juan Marín vicepresidente de Cs en la Junta presionará para ello o se pasará al PP antes de que se desmorone Cs en todas las provincias, visto lo ocurrido en Granada y Jaén.

Pero mientras tanto y también mientras se pelean en la extrema izquierda andaluza Podemos, Adelante Andalucía e IU asistimos a la furiosa obsesión de Pedro Sánchez con Susana Díaz que es más que una discrepancia.

Y que no olvida la batalla que se inició en el Comité Federal del 1 de octubre de 2016 -‘Los Idus del 1 de octubre’, los llamó Josep Borrell-, en la que Sánchez se vio obligado a presentar su dimisión y en la que Susana Díaz era ‘la tapada’ para dirigir el partido y la candidata del ‘viejo PSOE’ que a cierta distancia aún pilotaba Felipe González.

Sánchez sabe que Susana puede ser su única alternativa en este PSOE pro nacionalista y aunque la derrotó en la primarias de 2017 que le permitieron su regreso a la secretaría general, Sánchez la sigue viendo como una posible competidora en un PSOE donde no hay un ‘número dos’. Como tampoco lo tiene Sánchez en el Gobierno, lo que le convierte en un autócrata solitario y sin competencia ni posible sucesor.

Y de ahí su empeño en borrar del mapa a Susana Díaz a la que acaba de sacar del cartel electoral del PSOE andaluz en favor de su pupilo y alcalde de Sevilla, Juan Espadas, como también la quiere sacar de la secretaría general del PSOE de Andalucía y del Parlamento andaluz.

Con el argumento exhibido en Ferraz de que hay que evitar una bicefalia en el PSOE andaluz. Argumento fallido porque Espadas ha revelado que fue él quien le pidió a Susana que permaneciera en la secretaría general, lo que ha dejado pasmados a los jefes del PSOE en Ferraz, porque Espadas quiere ser él quien pilote la poderosa federación socialista andaluza sin el control de Madrid.

Una disputa propia de los conejos del cuento sobre la posible llegada de los galgos o los podencos, que tiene al fondo la buena imagen y crecimiento en las encuestas del Gobierno andaluz de Juanma Moreno. Y a no descartar el hecho de que si Moreno adelanta las elecciones Susana Díaz aún se podría presentar a ellas con una nueva plataforma electoral contra el sanchismo y en favor de la unidad de España lo que a buen seguro que tendría un cierto apoyo electoral.