La Selección no gana

La Selección Española de Fútbol no funciona y sobre todo no ha ganado ninguno de los dos partidos de la primera fase de la Eurocopa, frente a dos rivales medianos como son Suecia y Polonia (nada de Francia, Alemania o Italia). Y todavía a España le queda un último y definitivo partido frente a Eslovaquia ante la que no cabe el empate sino la victoria, si quiere pasar a los octavos de final.

Pero lo cierto es que la Selección no es ni sombra de aquella que ganó el Mundial de Suráfrica y dos Eurocopas, y cuyo estilo de juego preciosista asombró al mundo. Y es el recuerdo de aquella mágica gran Selección la que ensombrece el nuevo equipo de España.

Un equipo plagado de jugadores con calidad que son muy jóvenes, sin un centro del campo creativo y sobre todo sin un goleador de primerísimo nivel, como los tienen las primeras selecciones europeas y especialmente Francia con Benzemá, Mbappé y Griezmann.

Morata no acertó contra Suecia y Gerard falló un penalti contra Polonia. Y así no se puede ganar por mucho que se controle el balón durante buena parte del tiempo. Entre otras cosas porque eso provoca constante ansiedad y furia e inseguridad en los remates que suelen ser, en esos casos, de fuerza y no de ‘colocar’ el balón en la red.

Además la ausencia de Sergio Ramos impide que la Selección tenga un capitán con carácter y liderazgo en el campo y con una cabeza prodigiosa en remates a la puerta contraria.

Y pude que haya sido ese liderazgo de Sergio Ramos, en el campo y el vestuario vestuario, lo que hizo que Luís Enrique -por celos de autoridad- dejara al sevillano fuera del equipo nacional. Y algo parecido le pasaba también a Florentino con Ramos en el Real Madrid, de donde no lo han despedido como se merecía.

Luis Enrique es un personaje áspero y complicado, muy encerrado en sí mismo y muy poco creativo a la hora de encontrar estrategias y golpes de mano ensayados para superar los puntos débiles de sus adversarios. Y su manera de entrenar y planificar la estrategia de la Selección es como ‘sota, caballo y rey’, muy previsible para sus adversarios, que ya lo ven venir y lo esperan para frenar a España y contra atacar.

En fin, vista como va la Eurocopa y como están jugando Italia, Francia y Alemania, no creemos que esta de 2021 sea otra Eurocopa de España pero si un tiempo de reconstrucción del nuevo equipo español de cara a un futuro por llegar a medio plazo porque lo de ahora no parece tener solución.

Frente a Eslovaquia España puede y debe ganar. Pero de ahí en adelante la supervivencia de España en la Eurocopa será difícil de imaginar.