La Selección vacunada 

El nivel de incompetencia del Gobierno o de Sánchez no tiene límites. Y además son especialistas en llegar tarde y mal a todas las citas con la pandemia. Como ahora les acaba de ocurrir con la tardía vacunación de la Selección Nacional del fútbol español en vísperas de la Eurocopa.

Y todo ello por falta de criterio de un Gobierno que ya había vacunado a los atletas españoles que van la olimpiada de Tokio, y que se negaba a hacer lo mismo con los futbolistas de la Selección hasta que llegaron los contagios y España corría el riesgo de ser descalificada.

Y nadie entiende por qué el presidente Sánchez y su caótica ministra de la Sanidad, Carolina Darias, que va de rectificación en rectificación, si habían vacunado a los atletas olímpicos y no a los futbolistas de la Selección.

Pues sencillamente por la absoluta negligencia e incapacidad del Gobierno hasta que en La Moncloa se han dado cuenta que el impacto político de la expulsión de España de la Eurocopa habría sido mayor y más duro contra el Gobierno que la propia cuestión de los indultos catalanes.

Pero no dan ni una como se lo acaba de decir el Banco de España sobre el duro impacto -entre 100.000 y 170.000 empleos perdidos- por la subida del SMI. O los tribunales contra las pretensiones del Gobierno de impedir el ocio  nocturno como quería Darias. Y como probablemente se lo dirá el Tribunal Supremo si Sánchez se lanza a conceder indultos y llegan los recursos a tan alto tribunal.

Pues ahora la emblemática ‘roja’, Selección Nacional de Fútbol, ha estado a punto de ser excluida de la Eurocopa por la culpa de Sánchez. Y ahora por el absurdo retraso su vacunación todavía van a pasar 14 días de riesgo hasta que la inmunidad de los jugadores sea plena.

Pero esto es lo que hay y lo que ni siquiera han visto los estrategas de la publicidad y del marketing del Gobierno, aunque sólo fuera para aplicar la máxima romana de ‘pan y circo’ en este difícil tiempo de indignación y desasosiego ciudadano ofreciendo a la afición nacional de fútbol todos los partidos europeos de la Selección.

La que por otra parte aún carece de una alineación fija y estable, porque, a estas alturas de la competición -que empieza la semana próxima- nuestro entrenador Luis Enrique aún no ha decidido cuál es el 11 ideal. O sea otro retraso añadido que no augura nada nuevo, salvo el riesgo de que crezca el cabreo nacional.