El apagón de Internet 

Ayer a medio día se vino abajo una parte importante de la red de Internet y primeras webs del mundo como Amazon o The New York Times quedaron fuera de servicio durante una hora. Lo que provocó un cierto pánico y gran desconcierto hasta que el fallo detectado en uno de los proveedores más grandes de Internet llamado Fastly que afortunadamente lo solucionó.

Pero cuidado porque podríamos estar ante un ensayo general de algo más importante y grave como podría ser un apagón de Internet de 24 horas, o de varios días. Lo que podría provocar un auténtico caos internacional y daños en las administraciones públicas y privadas internacionales y nacionales, así como la ruina de muchas empresas, y daños irreparables en los correos electrónicos y el ámbito del transporte nacional e internacional etcétera.

‘Habrán sido los chinos, o los rusos’ los autores del apagón de buena parte de Internet durante una hora, dirán desconcertados los más sofisticados servicios de inteligencia del mundo occidental. Y si han sido los chinos en ese caso vamos listos porque ello demostrará que están al mando de la  tecnología internacional, como ya lo sospechan en USA y en la UE.

Lo de los rusos, habituales entrometidos en los procesos electorales de las primeras naciones de Occidente, no parece creíble porque éstos no tienen  liderazgo tecnológico para un apagón de ese tamaño. El que, dicho sea de paso, tiene alternativas en otros proveedores de Internet que podrían haber sustituido a Fastly en caso de que el apagón se hubiera prolongado unas horas más.

Ahora bien, lo ocurrido  es un aviso y un material muy preciado para que los primeros guionistas de Hollywood se pongan a trabajar en una película o serie televisiva titulada ‘El día que se apagó internet’. Tanto hacer películas de guerras del espacio, marcianos, gigantescos robots y toda clase de los más variados artilugios y resulta que tenemos al alcance de la mano y con dosis de un cierto realismo el riesgo del ‘gran apagón’ de Internet.

Lo que sin duda para muchos ciudadanos del planeta sería una liberación, y para aquellos, que siguen siendo muchos millones, que no saben lo que es Internet y por lo tanto no lo utilizan un incidente de menos cuantía porque semejante descalabro no les iba a afectar, lo más mínimo.

Al contrario, estos millones de ciudadanos ajenos al mundo digital seguirían su viejo camino con normalidad en la agricultura, la mecánica y la relación entre humanos personal y por vía oral y poco más. Y pensadores y filósofos habrá que nos digan que el mundo anterior a Internet fue más humano y más rico en el plano de las ideas y de la literatura y la creación cultural a donde sin duda no llega la inteligencia artificial.

Pero cuidado con el apagón de Internet porque ya estamos subidos a bordo de un nuevo sistema de gestión y administración global que si falla, o se cae de manera duradera, sus efectos pueden ser demoledores y seguramente imposibles de evaluar. Puede que en USA tengan estudiado ese escenario y preparada una alternativa de emergencia pero lo ocurrido ayer con Fastly es para preocupar.