Cospedal imputada

Como si de una versión política a la española se tratara, de la película ‘La Guerra de los Rose’ dirigida por el genial Dani DeVito e interpretada por Michael Douglas y Kathleen Turner, Dolores de Cospedal y Luis Bárcenas se enfrentaron ferozmente en febrero de 2013, ante las narices del displicente Mariano Rajoy.

Y todo ello por el control de las finanzas del partido, lo que derivó en el despido de Bárcenas con su cese y finiquito ‘en simulación y en diferido’ según Cospedal, y en la venganza de Bárcenas con la publicación de ‘los papeles’ de la doble contabilidad del PP, donde aparecieron datos e indicios relacionados con la trama de Gürtel.

Y de aquellos polvos estos polvos que han conformado el grave presente y horizonte penal de Bárcenas y que ahora han llevado a la imputación de Dolores de Cospedal y de su marido Ignacio López del Hierro en el caso de la llamada ‘operación Kitchen’.

Operación con la que la banda criminal, ubicada en el ministerio de Interior del tiempo del ministro Jorge Fernández Díaz investigó y asaltó, con ayuda del inefable comisario Villarejo y con ‘fondos reservados’ la vivienda de Luís Bárcenas para hacer desaparecer pruebas que podrían implicar a Rajoy y Cospedal en las tramas de la corrupción del PP.

Estamos ante un asunto de la mayor gravedad que afecta a la que fuera, además de Secretaria General del PP, ministra de Defensa y Presidenta de Castilla La Mancha.

La misma Cospedal de la que escuchamos en una grabación de Villarejo, que el comisario le hizo a ella y López del Hierro en el despacho oficial de la Secretaría General del PP de Génova 13, y en la que se escucha a Cospedal pedir a Villarejo que investigue a su compañero de partido Javier Arenas, una labor la pagará el PP, ‘baratito’, como apunta López del Hierro en esa grabación.

La que prueba la estrecha relación de Cospedal y Villarejo y los que luego aparecen en estrecha relación en la ‘operación Kitchen’ en las anotaciones aparecidas en las agendas del comisario con alusiones a otros estrechos colaboradores de Cospedal como el comisario Andrés Gómez ‘el gordo’ y su ex jefe de Gabinete José Luis Ortiz Grande.

Los que se vislumbren como otros posibles cómplices de la operación. Dos personajes que si se deciden a colaborar con el juez podrían poner en serias dificultades a López del Hierro y Cospedal.

A los que de momento les asiste la presunción de inocencia aunque están bajo notables indicios y sospechas que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón va a investigar, para lo que ha citado a ambos en los próximos días para declarar como ‘investigados’ en un procedimiento que será largo.

Y que sin duda tendrá su impacto mediático en menoscabo del PP en pleno debate de los indultos, y a sabiendas que Cospedal apoyó a Pablo Casado en el último Congreso del PP frente a Soraya Sáez de Santamaría, la que fue íntima enemiga de Cospedal y la que en este momento ‘expectante’ estará.

Sobre todo porque su nombre empieza a aparecer en la Kitchen como posible receptora en La Moncloa de la información que se iba obteniendo por quienes dirigían esta delictiva operación.

Cospedal y Santamaría, enemigas acérrimas que compitieron por suceder a Rajoy, y ambas dos abogadas del Estado, ministra y vicepresidenta, ahora bajo las sospechas de altos delitos que conducen al escalón superior de su presidente Mariano Rajoy.