Iván Redondo necesita un asesor

2a866b31bc15969c664244dc292b6b81a87f438dm

Iván Redondo se ha equivocado completamente con su actitud de cierta soberbia -contagiada por Sánchez- en su primera comparecencia pública en el Congreso de los Diputados, con desplantes y gracietas que le han quitado  la aureola de misterio que envolvía su cargo de primer asesor del presidente del Gobierno, y de gran ‘gurú’ mediático y estratégico, porque Redondo en dicha comparecencia se equivocó y acabó imitando a Adriana Lastra.

Si Redondo tuviera un buen asesor personal, que buena falta le hace de un tiempo a esta parte, debía de haber comparecido en el Congreso como si fuese el director del CNI, es decir como lo hacía el general Sanz Roldán, sin decir nada relevante ni de interés mediático y sin facilitar ni un solo titular.

Pero parece que, desde que Pablo Iglesias se fue del Gobierno, Redondo ha decidido asumir protagonismo político y se equivoca. Ahora bien, en el caso que nos ocupa si lo que pretendía Iván Redondo era que se dejara de hablar de los indultos de Sánchez a los presos golpistas y se hablase de él, hay que reconocer que eso lo ha conseguido.

Aunque para ello haya tenido que decir que : ‘un asesor se tira a un barranco por su presidente. Yo me tiro por él. Ahí estaré con él hasta el final”.

Quizás debieron saltar a un barranco juntos Redondo y Sánchez, como Robert Redford y Paul Newman en la cinta de Dos hombres y un destino, después su fracaso en la moción de censura de Murcia y una vez que ambos dos se estrellaran de estrepitosa manera en la campaña electoral de Madrid, donde convirtieron al pobre Gabilondo en un muñeco de trapo que luego tiraron sin por la ventana sin piedad, lo que casi le costó la vida.

Ahora, Sánchez y Redondo se han metido en el jardín de los indultos a los golpistas catalanes con el argumento falso de que semejante decisión es un acto de ‘valentía’. Más bien al contrario, es un acto de cobardía porque está claro que Sánchez tiene mucho miedo de que si no concede los indultos, UP y ERC derribarían el Gobierno camino de las elecciones anticipadas.

Sánchez tiene que conceder los indultos porque se comprometió a ellos a cambio de su investidura y no sería nada de extrañar que incluso existiera un documento escrito entre Sánchez, Iglesias y Aragonés, al respecto.

Ahora bien, nunca habíamos visto al asesor de un jefe de Gobierno decir que está dispuesto a morir por su presidente tirándose por un barranco. Sin duda una frase cómica con la que Redondo intenta atraer la atención a ver si de esa manera los medios y la oposición dejan en paz a su jefe. Y centran su atención en su disparate en su estreno, por fin sin máscara ni mascarilla, en la política y ante la opinión pública en el Congreso de los Diputados.

Lo que no sabemos es qué ejemplos o precedentes tiene Redondo para afirmar con tanta rotundidad que ‘un asesor se tira a un barranco por su presidente’, porque no nos suena ningún precedente o caso concreto.

Aunque, si queremos llegar a un ejemplo excelso, habría que recordar la crucifixión de Jesucristo para salvar a la Humanidad, lo que no creemos que sea el caso de Redondo por nada del mundo. Entre otras cosas porque ‘la humanidad de Sánchez' deja mucho que desear.

Sobre el autor de esta publicación