Marruecos envía inmigrantes a España 

Puede que ayer se haya batido un récord de la entrada de inmigrantes de Marruecos en territorio español en un solo día, con la llegada de más de 6.000 personas por la frontera marítima de Ceuta y ante la pasividad premeditada de la policía marroquí, que permitió la salida de nadadores y botes de goma en pos de las orillas españolas.

Y esto es solo un primer aviso del Gobierno de Rabat al Gobierno de Madrid que prueba las actuales malas relaciones de España y Marruecos, que se han visto empeoradas en las últimas semanas al saberse que el jefe militar del Frente Polisario, Brahim Gali, estaba hospitalizado en un hospital de Logroño como enfermo grave de Covid y al que llegó procedente de Argelia con pasaporte y nombre falso.

Lo que provocó la natural protesta de Rabat y lo que España justificó como un hecho de asistencia sanitaria, pero camuflada con documentación falsa y vía Argelia.

Un incidente que se suma al hecho, no menos importante, de que, desde su llegada al poder en junio de 2018, Pedro Sánchez aún no ha viajado en visita oficial a Marruecos. Primero porque Sánchez decidió romper la tradición de los presidentes españoles de realizar su primer viaje oficial a Marruecos y se fue a Francia, lo que se entendió como una descortesía al Rey Mohamed VI.

Y luego, cuando parecía que se solucionaba el problema con el anuncio del viaje oficial de Sánchez a Rabat, el periplo se suspendió por dos veces: en diciembre de 2020, cuando Donald Trump reconoció la soberanía marroquí del Sahara; y luego en febrero de 2021 ante la escalada de desencuentros entre España y Marruecos.

Vamos a ver si estamos ante un incidente puntual o ante una ‘marcha azul’ por el mar hacia Ceuta, de emigrantes marroquíes hacia España forzada por Rabat como represalia a la acogida sanitaria del líder del polisario Ghali.

Cuidado con las tensiones continuas entre España y Marruecos, que bajo la presidencia de Aznar acabaron con el incidente del islote de Perejil, y que siempre han tenido problemas en la inmigración.

Aunque no se debe olvidar, por otra parte, la intensa colaboración comercial y económica entre ambas partes y a través de la UE en pesca, inversiones y turismo. Así como en el ámbito policial frente al terrorismo islámico. De igual manera que no se puede olvidar la especial relación que une a las familias reales de España y Marruecos.

Vamos a ver qué pasa en las próximas horas y días pero esta avalancha de inmigrantes en Ceuta es muy preocupante por más que el ministro Marlaska insiste en que podrán ser devueltos a Marruecos, lo que está por confirmar.

Pero de momento la tensión existe y cabe esperar que se pueda desactivar por la vía diplomática en la que cabe esperar la mediación de la UE, porque la inmigración ilegal, además de ser un drama social, puede de acabar en un conflicto diplomático y político de consecuencias difíciles de calcular.