La caza de Susana

Sánchez ha abierto la veda contra Susana Díaz en el PSOE de Andalucía donde están previstas unas ‘primarias’ para el próximo 13 de junio, en las que Pedro Sánchez presenta como su paladín al alcalde de Sevilla Juan Espadas, quien con semejante apellido diríase que es un muy aguerrido competidor.

Ya derrotó Sánchez a Susana en la primavera de 2017 y en vísperas del 39 Congreso del PSOE en el que Sánchez recuperó la secretaría general tras su forzada dimisión en el famoso comité federal del 1 de octubre de 2016, con una intriga interna de la vieja guardia felipista en la que se decía que Susana era ‘la tapada’ para sustituir a Sánchez lo que resultó imposible.

Luego Susana Díaz fue derrotada -y con ella el PSOE después de 40 años de gobierno en Andalucía- en los comicios autonómicos de diciembre de 2018.

Fracaso en el que influyeron las importantes condenas de los EREs de la Junta de Andalucía bajo los gobiernos del PSOE de Chaves y Griñán; y los pactos que Sánchez hizo en junio de ese año con Iglesias, Puigdemont, Junqueras y Otegui para desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa en una moción de censura.

Desde entonces, Sánchez ha intentado, en diversas ocasiones y sin éxito, forzar la salida de Susana Díaz de la secretaría general del PSOE andaluz.

Pero ahora ante el 40 Congreso del PSOE en Valencia, del 15 al 17 del mes de octubre, Sánchez quiere acabar con la que se considera, dentro del PSOE, como la única alternativa a su liderazgo y al ‘sanchismo’ aliado de UP, ERC y Bildu.

Y a ello está dedicado mañana tarde y noche el alcalde de Sevilla y todo el aparato nacional del PSOE al que Susana le ha pedido ‘transparencia’ y que las primarias se celebren ‘sin empujones’.

Y aunque el poder de ese aparato central del PSOE es muy grande también es cierto que Díaz cuenta con importantes apoyos y simpatía en la militancia socialista del Sur. Y con simpatía de otros barones del partido como Vara, Gacía-Page y Lamban, pero éstos no se atreverán a dar la cara por Susana a sabiendas de cómo las gasta Sánchez contra sus adversarios.

Pero nada está escrito en esta batalla del PSOE andaluz que Sánchez cree que por nada del mundo puede perder, porque si Susana gana las primarias andaluzas está claro que a la vuelta del verano volverá a optar a la secretaría general.